9 de agosto 2013 - 00:00

Ahora Dilma condiciona su cumbre con Obama

Dilma Rousseff oscila día a día en sus reacciones al espionaje de EE.UU.: ahora pone en duda su próxima cumbre con Barack Obama.
Dilma Rousseff oscila día a día en sus reacciones al espionaje de EE.UU.: ahora pone en duda su próxima cumbre con Barack Obama.
Río de Janeiro - El Gobierno de Brasil espera una respuesta satisfactoria de Estados Unidos sobre las denuncias de espionaje a ciudadanos y empresas del país antes de la visita oficial que la presidenta Dilma Rousseff realizará a Washington en octubre, advirtió ayer el canciller brasileño Antonio Patriota, quien sugirió que el viaje podría no realizarse.

"El viaje está confirmado por ahora, pero seguiremos teniendo un diálogo específico con Estados Unidos sobre ese asunto de las alegaciones de espionaje en los canales apropiados", afirmó el ministro brasileño de Relaciones Exteriores en referencia a las filtraciones sobre ciberespionaje que realizaron los diarios The Guardian y O Globo en base a documentos que el extécnico de los servicios secretos estadounidenses, Edward Snowden, entregó al periodista Gleen Greenwald, quien podría recibir custodia de Brasilia.

Patriota, que recientemente calificó como "insatisfactorias" las explicaciones dadas por la administración de Barack Obama, afirmó que Brasil espera recibir las aclaraciones antes de la visita oficial de Rousseff, el 23 de octubre, cuando será recibida por su homólogo estadounidense. "Esperamos avanzar más antes del viaje. Aún tenemos muchas semanas y meses", insistió.

Aseguró también que el asunto será abordado en la reunión que tendrá el próximo martes en Brasilia con el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, quien llegará al país para preparar la cita entre los dos mandatarios. "Es un tema que no puede dejar de figurar en la agenda bilateral entre Brasil y Estados Unidos en este momento", señaló.

La modificación de la agenda del encuentro entre Patriota y Kerry se dio luego de que el periodista Gleen Greenwald afirmara ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado brasileño que agentes estadounidenses se hicieron de importante material conteniendo secretos industriales y económicos, no sólo con datos relativos a la seguridad y la guerra contra el terrorismo, gracias al espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA).

"Una autoridad del Gobierno dijo que se impresionó ante las declaraciones de Greenwald sobre las ventajas obtenidas por Estados Unidos como resultado de la intercepción de millones de comunicaciones telefónicas y correos electrónicos", publicó ayer el diario O Estado de Sao Paulo. "La actitud del periodista fue muy valiente, demostró que está en poder de un volumen extraordinario de información, lo que salió hasta ahora apenas fue el aperitivo", declaró el miembro del equipo de Rousseff quien agregó que Brasilia no descarta conceder protección especial al reportero, de nacionalidad estadounidense, pues considera que su seguridad está en peligro.

El Gobierno brasileño, según el funcionario que habló bajo condición de anonimato, está dispuesto a conceder una custodia a Greenwald y considera que éste no podrá retornar nunca a Estados Unidos porque de hacerlo se expondrá a ser procesado por cargos similares a los que se le imputan a Snowden.

El propio periodista había contado, en una entrevista reciente, que presiente estar vigilado y que le fue hurtado algún material de su departamento en Río de Janeiro.

Agencias EFE y ANSA

Dejá tu comentario