16 de octubre 2015 - 00:00

Ahora las empresas premian a hackers

Luego de los ataques cibernéticos de todo tipo y calibre sufridos por importantes empresas en los últimos tiempos. Sobre todo, a partir del año pasado con los escándalos de Sony y de los sites para relaciones románticas extramatrimoniales, en la industria de los negocios on line quedó claro que cualquier emprendimiento que tenga sus bases en la web necesariamente está lleno de puntos débiles insospechados por sus encargados de seguridad, pero siempre sujetos a los persistentes e implacables ataques de hackers en sus más variadas formas listos para aprovecharse de cualquier fisura que puedan llegar a encontrar.

Dando por sentado que hay miles de personas -ya sea los llamados "hacktivistas"o anarquistas de la web, nerds que si divierten vunerando sistemas por puro gusto o, lo que es peor, auténticos criminales dedicados al espionaje industrial, robo de datos y otros-, las empresas líderes de negocios relacionados con la web, incluyendo a Google, Facebook, Dropbox, Microsoft, Yahoo, PayPal e incluso la sofisticada fábrica de autos eléctricos Tesla, tomaron este año una decisión radical para combatir este problema acuciante: premiar a los hackers que logran penetrar en su sistema con una jugosa recompensa en efectivo.

Esto implica un cambio muy importante en la relación de las empresas tecnológicas líderes con los hackers. Hace algunos años era común que algún hacker avise a alguna empresa sobre sus fallas de seguridad en internet. Como mucho, estos hackers amistosos llegaban a ser premiados con una remera o algún souvenir tipo taza termica de café de la empresa en cuestión, y sólo en casos excepcionales por estas pequeñas "ayudas" recibían una modesta suma de dinero. Pero por lo general estos hackers "buenos" eran amenazados o directamente castigados con denuncias penales por haber tenido la audacia de examinar la seguridad de una empresa privada con la que no tenían ningun tipo de asociación previa. Por eso esta nueva tendencia de premiar hackers que encuentran problemas de seguridad resulta casi una medida desesperada cuyos efectos secundarios aún son totalmente imprevisibles.

Diego Curubeto

Dejá tu comentario