1 de febrero 2010 - 00:00

Al Gobierno aún le falta lo peor

La crisis del Fondo del Bicentenario y el Banco Central tendrá mañana un engañoso final. Con variantes y aunque sea secreto, el informe que emitirá la Bicameral que analiza la conducta de Martín Redrado aconsejará la remoción. Habrá entonces un respiro pasajero para Cristina de Kirchner que raudamente deberá firmar el decreto ordinario ratificando el desplazamiento. Del otro DNU, el 18/2010 que despidió a Redrado sólo quedará algún recuerdo y un jugoso debate en la Bicameral de Trámite Legislativo cuando deba tratar los dictámenes ya emitidos. Imposible pensar que Cristina de Kirchner vuelva de ese grado de abstracción poniendo las cosas en su lugar y derogando ella misma un DNU que fue emitido indebidamente como le ratificó la Justicia.

Pero pasado ese trámite, volverá a escena esta semana el problema central del Gobierno: poder utilizar las reservas para el Fondo del Bicentenario. Como el Gobierno no acepta debatir ese DNU en extraordinarias la acción pasará a marzo y en ese momento el Gobierno deberá juntar la mayoría en alguna de las dos cámaras. Es decir que, aunque el kirchnerismo esté seguro de que en la misma tarde del día que se sesione por primera vez en marzo podrá ratificar el DNU, lo cierto es que no está asegurado aún el número suficiente para bloquear a la oposición. La demora así puede extenderse aún más.

Pero con eso le bastará al Gobierno para que el DNU del Bicentenario quede vigente, un cuestionable procedimiento que se consagró cuando Cristina de Kirchner hizo votar, siendo presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, la reglamentación del uso de esos decretos. Así, la lapicera de la presidente de la Nación, más el voto de una Cámara, tiene más poder que la votación normal de una ley.

Dejá tu comentario