De acuerdo con la agencia estatal de noticias Mena, Al Sisi, el militar que lideró el derrocamiento del único presidente elegido democráticamente en la historia del país, Mohamed Mursi, afirmó que "no podía dar vuelta la espalda a llamados por parte de la mayoría de los egipcios para que postule a la presidencia".
"Si la mayoría quiere mi candidatura para la presidencia, no puedo obviarlo", dijo el mariscal de campo durante una ceremonia de graduación de militares en El Cairo. Las formalidades necesarias se emprenderán "en los próximos días", agregó.
En su discurso de ayer, el militar dijo que Egipto está pasando por tiempos difíciles que requerirán la unidad del pueblo, el Ejército y la Policía.
La fecha de las elecciones aún no fue fijada, pero probablemente tendrán lugar antes del verano boreal. Para participar en los comicios, Al Sisi tendrá que dejar el Ejército. Tampoco podrá seguir al frente del Ministerio de Defensa, del que actualmente es titular.
El presidente interino Adil Manzur podría aprobar en los próximos días la ley que regula la elección. Los juristas analizaron el último borrador y durante la noche del lunes al martes la devolvieron al mandatario. Cuando la norma esté terminada, la comisión electoral podrá presentar una fecha para la votación y registrar a los candidatos.
Hasta la fecha, el único que manifestó su intención de concurrir es el excandidato presidencial Hamdien Sabahi, que representa al sector de la izquierda.
Seguidores y aliados del militar, así como grandes medios de comunicación, ensalzaron su figura en los últimos meses como un héroe del pueblo. El jefe del Ejército dejó entrever en varias ocasiones que podría concurrir a la presidencia, como cuando propuso al referendo sobre la reforma constitucional como un plebiscito de su gestión, pero las palabras de ayer fueron lo que más se aproxima a un anuncio.
Sus partidarios consideran que es un hombre fuerte que puede estabilizar a Egipto después de tres años de disturbios iniciados por la sublevación de 2011 que causó la caída de Hosni Mubarak, quien estuvo tres décadas en el poder.
En enero pasado, miles de partidarios del mariscal se congregaron para exhortarlo a presentarse a la presidencia. Poco después, el Ejército dio un mandato a su jefe para que optara por la jefatura del Estado.
| Agencias Reuters, DPA y AFP |


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