29 de abril 2011 - 00:00

Alfonsín-Macri, sólo pacto para listas de cabotaje

Mauricio Macri
Mauricio Macri
Ricardo Alfonsín le levantó el veto al PRO, ayer, en materia de alianzas electorales, pero acotó esa luz verde sólo a acuerdos de provincias. Habilitó el radical así la posibilidad de abrir colectoras para al PRO, por ejemplo en la provincia de Buenos Aires, pero cercó la fórmula presidencial. Confuso, Macri, también ayer confió que su candidatura nacional está en stand-by y que no cree que pueda haber una alianza con el radicalismo, pero sí que puedan prosperar esos acuerdos zonales, no nacionales.

El jefe de Gobierno se entregó a la campaña presidencial ayer, visitando Santa Fe, donde el cómico Miguel del Sel le venía reclamando apoyo para su cruzada (ver nota en Ámbito Nacional) y desde allí intercambió frases con el candidato a presidente de la UCR.

Alfonsín explicó que «a nivel nacional está claro que no vamos a sumar a quienes tienen visiones de país diferentes. Pero abajo las cuestiones a decidir son diferentes y es más fácil encontrar acuerdos. Así, si en cada distrito los partidos llegan a acuerdos programáticos, pueden lograr en todo caso hacer una coalición».

El radical trata de retener al socialismo y a la agrupación de Margarita Stolbizer, quien repele un acuerdo con el PRO o con Francisco de Narváez.

Pero Alfonsín aclaró que esas concesiones las «tendrá que decidir cada partido» y explicó que serían «como lista de adhesión o como integración provincial».

«Hay fuerzas políticas que no coinciden con nosotros en visiones de país, pero que pueden acompañarnos a nivel provincial y nosotros lo vamos a discutir con el socialismo y el GEN. Esto sí debe considerarse», indicó Alfonsín.

El candidato amplió que la discusión buscará «con mucha seriedad cuáles son las razones por las cuales debemos rechazar que una fuerza provincial o municipal no nos pueda acompañar. Yo quiero ganar sin sacrificar mi programa y si algún dirigente de alguna provincia me quiere acompañar siendo yo quien gobierna y define las políticas, ¿por qué no lo puedo aceptar?». Entonces dijo -ante las radios- que en realidad nunca se había pronunciado sobre que su límite era Macri, porque esa expresión «es de mal gusto y agresividad».

El jefe de Gobierno cerró el día de campaña blanqueando la disputa interna que enfrenta por su destino electoral. Además de decir que había puesto su candidatura nacional en stand-by procurando con esa actitud «generar acuerdos y consensos», insistió en que su «vocación» era ser candidato a presidente, pero que dentro del PRO, «gran parte del partido» le pide que compita por la reelección.

«Yo estoy viendo de qué manera contribuyo a que se organice mejor esto que la gente siente como una necesidad imperiosa de cambiar», dijo Macri en Rosario.

«Me pone contento que Alfonsín haya dicho que lo malinterpretaron y que entiende la necesidad de dialogar, aunque la verdad es que veo difícil una alianza con el radicalismo, sí tal vez en algunos distritos, pero no a nivel nacional», se refirió el jefe porteño a una eventual coincidencia con la UCR para octubre.

Además, Macri dijo que el 15 de mayo definirá su candidatura, aunque el plazo porteño debería cerrarse antes: el 10 vence la presentación de alianzas para la elección del 10 de julio a jefe de Gobierno y legisladores. Si el PRO busca un acuerdo con otras agrupaciones, aliados como el caso de Unión Celeste y Blanco (De Narváez) ya le insinúan la apertura de las listas en el distrito que gobierna.

Dejá tu comentario