Algarroba: crece mercado potencial del “superalimento”

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 Al momento de elegir una actividad forestal se conoce que los tiempos de espera para obtener el retorno de la inversión son considerablemente largos, acompañados de la necesidad de prácticas culturales que guíen el crecimiento apropiado de la variedad elegida. Asimismo, en los últimos años la actividad silvopastoril ha demostrado cómo con el planteo técnico adecuado es viable la incorporación de ganado en las áreas de cultivo, aumentando los márgenes y disminuyendo los riesgos al lograr diversificar la actividad en el predio.

Mejor aún es el caso del algarrobo, que permite la obtención de madera de alta calidad con destino a industrias varias, entre ellas, la fabricación de muebles y la construcción, mientras que a lo largo de su desarrollo presenta la particularidad de proveer con sus frutos alimentos de alta calidad. Éste es el caso de sus vainas consumibles llamadas algarroba, un fenómeno creciente y de alto potencial aunque sin lograr posicionarse definitivamente frente a productos sustitutos.

Teniendo en cuenta que hay variedades emparentadas en el viejo y en el nuevo continente es que su consumo para la alimentación humana y animal encuentra fuentes y evidencias de su uso desde la antigüedad. Actualmente está siendo considerado como un "superalimento", encontrado en España, Italia, Portugal, Grecia y Marruecos. La mayor producción mundial hace foco en Baleares, Cataluña, Valencia, Sur de Italia, Marruecos, Portugal, Argelia, Turquía, Túnez, Israel y la Argentina.

De sus vainas se extraen productos varios, como por ejemplo aquellas del algarrobo blanco que permiten lograr la aloja, que es una bebida derivada de la fermentación de estas. Por el contrario, del algarrobo negro se lo puede moler y obtener un sustituto superior en términos nutri-

cionales y cualitativos del cacao. La producción de alcohol a través de la destilación de los frutos estima un rinde de 27 litros cada 100 kilos. Cuando el objetivo es la producción de miel, se estima que pueden albergar entre 1 y 4 colmenas por hectárea logrando 150 kilos de miel aproximadamente y entre 4 y 10 kilos de cera. La obtención de la algarrobina a través del hervido y prensado de las vainas es considerado un gran alimento en términos vitamínicos y proteicos. Es ampliamente comercializado en Perú, Chile y Europa mediterránea.

Como anécdota se dice que observando las semillas, con tamaño y peso uniformes, fueron el patrón original del quilate, que es la unidad de peso utilizada en joyería fina.

En lo correspondiente al manejo técnico, a partir del tercer año se puede comenzar a obtener vainas con destino de producción en suelos arenosos, prestando particular atención a que las temperaturas no sean inferiores a los 5°C, donde al séptimo año se consigue la floración más abundante. No obstante, la calidad de los suelos y el apropiado manejo son la clave del éxito en términos de rindes productivos de los frutos. El rango es tan amplio como su habilidad de manejo: entre los 2 kilos al año a más de 100 kilos al año.

En el ámbito nacional se presentan situaciones negativas como la falta de conocimiento del consumidor de las calidades locales frente a las importaciones de harina de algarroba europea, en adición a la carencia de infraestructura e industria que apoyen la producción en forma planificada que permitan llevar a cabo el correcto posicionamiento en el mercado. Paralelamente, los centros de producción que podrían lograr cantidades significativas suelen no tener recursos y carencia en todos los aspectos relativos al marketing y desarrollo rural que permitan la viabilidad de la actividad en el largo plazo. La molienda presenta alta cantidad de trabajo manual procesando bajos tonelajes y en forma comparativamente ineficiente, para lo cual sería necesario el desarrollo de tecnología soporte para fomentar la eficiencia en el uso de la mano de obra.

(*) Lic. en Economía y Administración Agraria. Consultor en Agronegocios.

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