27 de agosto 2014 - 00:19

Aliado contra el BoNY pedía devaluación y negociar con buitres

• ES HAYMAN CAPITAL MARKETS, DE KYLE BASS. FUE EN FEBRERO. EL LUNES DEMANDÓ AL BANCO POR NO COBRAR EL DISCOUNT

En un documento privado para sus clientes de febrero pasado, el fondo Hayman, del financista Kyle Bass, recomendaba al Gobierno negociar con buitres y  devaluar más rápido. El lunes demandó al BONY.
En un documento privado para sus clientes de febrero pasado, el fondo Hayman, del financista Kyle Bass, recomendaba al Gobierno negociar con buitres y devaluar más rápido. El lunes demandó al BONY.
Hayman Capital Markets, del megamillonario Kyle Bass, resultó finalmente un aliado complicado para el Gobierno. El fondo de inversiones, que presentó el lunes pasado junto con George Soros una demanda contra el bank of New York Mellon (BoNY) culpándolo de no haber cobrado el 30 de julio pasado su parte del Discount, resultó un crítico importante del manejo económico del país. En un informe confidencial enviado a sus clientes fechado en febrero pasado, y al que tuvo acceso en exclusiva este diario, Hayman recomendaba una nueva devaluación del peso, pedía a la Argentina un acuerdo con los fondos buitre, y un regreso al mercado financiero internacional como receta básica para que el país volviera a crecer. Lo hacía de una manera imperativa; en un capítulo titulado: "Lo que Kirchner debería hacer", donde mencionaba cinco medidas que el país debía tomar de manera urgente. Se trababa de entablar negociaciones con los fondos buitre que superaran la oferta de que ingresen en los canjes de deuda de 2005 y 2010, aplacar a los tribunales de los Estados Unidos, emitir nueva deuda con bonos con vencimiento a 20 años, volver a colocar luego deuda voluntaria en los mercados financieros internacionales y acelerar un "agresivo" proceso devaluatorio. Ninguna de estas decisiones fueron finalmente tomadas por la Argentina, que, incluso en el capítulo de la batalla con los fondos buitre por el "juicio del siglo", avanzó en un sentido diametralmente opuesto a lo que recomendaba la casa de inversiones de Bass.

Dentro del Gobierno argentino estiman que el norteamericano tendría un total de bonos de deuda reestructurada en 2010 por unos u$s 2.000 millones, y que fue a partir de esta operación que Hayman comenzó a incluir análisis puntuales de la situación argentina en sus análisis periódicos. El trabajo incluye, junto con la situación argentina, capítulos sobre Portugal, Irlanda y Grecia, países que también tuvieron en Bass un inversor importante. De hecho, se estima que Hayman adquirió deuda de Grecia antes de su reestructuración, por la que obtuvo una rentabilidad anual del 20% en euros entre 2012 y 2013. Se detiene, además, a analizar las economías china, brasileña y turca, además del análisis habitual sobre los mercados norteamericano y japonés, donde Bass tiene sus principales apuestas.

Sobre la Argentina, Hayman era optimista en febrero pasado sobre un posible acuerdo con los "holdouts" (en ningún momento los llama fondos buitre), aclarando que se necesitaba una posición más flexible desde el Gobierno de Cristina de Kirchner para iniciar un acercamiento con los acreedores; ya que éstos "no aceptarían un canje de deuda según los términos de 2005 y 2010".

El informe remarcaba la voluntad del Gobierno de Cristina de Kirchner, luego de los cambios de gabinete de fines del año pasado, de volver a insertarse en los mercados internacionales y solucionar los conflictos del país con el CIADI y con el Club de París.

Resaltaba además la creación de una unidad especial de tratamiento del problema de la deuda externa, con el exministro de Economía Hernán Lorenzino como titular. Menciona después que, según su visión, la Argentina mostraría voluntad para solucionar el problema de los holdouts "para pagar sus deudas"; pero advertía que los demandantes no estarían dispuestos a aceptar un recorte importante en el dinero que el país debía pagarles (el informe es anterior al rechazo de la Corte Suprema de Justicia de la apelación argentina y a que quedar firme el fallo de Griesa. Obviamente, también es anterior al default "técnico" luego del vencimiento del 30 de julio del bono Discount). Adelantaba además el fondo Hayman, que los holdouts no aceptarían un canje de deuda según los términos de 2005 y el 2010.

Los párrafos textuales del informe son los siguientes:

*Kirchner debería ser creativa en sus negociaciones para llegar a un acuerdo ofreciendo nuevos bonos par con extensión de plazos (por ejemplo, 20 años para el vencimiento). De este modo, sería capaz de cumplir con el juicio en los tribunales de Nueva York y mantener la credibilidad de que no sacrifica reservas para hacerlo. No es probable que NML/ Singer se vea atraído por un bono con valor real de 30 centavos pero sí estaría dispuesto a negociar por más. Singer está totalmente al tanto del hecho de que cualquier acuerdo con los holdouts causaría una reducción del retorno de todos los bonos.

*Kirchner debería también continuar comprometiéndose en una devaluación más rápida y agresiva del tipo de cambio oficial (7,8) contra el OFFSHORE RATE (se debe referir al contado con liqui) (12), que recientemente se ha acelerado. Habían permitido una devaluación lineal básica desde 3,2 pesos por dólar en el año 2008 a 6,5 a fines de 2013, antes de una rápida devaluación de 7,8 en el nivel actual de 2014. Argentina ha emprendido severas limitaciones a las importaciones así como control de capitales para evitar mayores fugas y continuó ensanchando el balance de la cuenta corriente.

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