"Estamos en una coyuntura importante en que la debilidad de las monedas se ha convertido en un impulso positivo para los mercados de deuda emergente", dijo Kathleen Gaffney, codirectora de renta fija diversificada de Eaton Vance en Boston. Sin embargo, el mercado no es para los de corazón frágil. Algunos inversores compran entendiendo que hay un gran riesgo de que los mercados emergentes caigan aún más. Pero bonos infravalorados en moneda local de Brasil, Turquía y México están seduciendo a quienes ahora ven valor en ellos. Inversores mencionan retornos anuales altos de hasta un 15% en algunos de esos activos. "No hay nada gratis, pero al menos pagan el riesgo que estás asumiendo", dijo Guillermo Ossés, jefe de cartera de deuda de mercados emergentes de HSBC Asset Management, en Nueva York.
HSBC, que gestiona 135.000 millones de dólares en activos de mercados emergentes, tomó en el verano boreal posiciones en deuda en moneda local de Brasil, México, Turquía, Sudáfrica, Indonesia y Colombia, dijo Ossés.
Las monedas de esos países se han deteriorado a niveles que han ayudado a mejorar sus balanzas comerciales. Gaffney dijo que Eaton Vance, que gestiona activos por casi 300.000 millones de dólares, sumó deuda de México y abrió posiciones en Brasil e Indonesia y agregó que sus fondos de bonos, que tienen más de 1.000 millones en activos, tienen ahora un 15 por ciento de exposición a deuda de mercados emergentes. Los inversores inyectaron 13.900 millones de dólares a los mercados emergentes en octubre, la primera entrada neta de dinero a la categoría desde junio, según cifras del Instituto de Finanzas Internacionales. Los bonos de mercados emergentes atrajeron 7.700 millones de dólares en inversiones.
| Agencia Reuters |


Dejá tu comentario