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Altar de lamentos ante Servini de los partidos por reforma K
La jueza María Servini de Cubría, ayer, tras recibir a los apoderados de partidos políticos, la mayoría en riesgo por la reforma electoral K.
Ocurrió ayer en la cita que convocó la jueza que tiene la llave electoral nacional. Fue la primera cumbre posreforma K que, tras un debate arduo, instauró las primarias, endureció los términos para ser partido y avanzó sobre campañas y vías de financiación.
El punto más crítico -al que se oponen con ferocidad- para los pequeños partidos es la imposición de un número de afiliación equivalente al 4 por mil del padrón. Ayer, Servini los intimó: «No tarden en adaptarse porque son pocos los que están en regla».
La jueza deslizó, además, un reclamo a la Casa Rosada al pedir la pronta reglamentación de las reformas votadas el año pasado. «Es necesario que el Ejecutivo reglamente la ley de reforma electoral», sostuvo con una frase destinada más a Balcarce 50 que a los apoderados ahí presentes.
Hay un mensaje subyacente. Por su juzgado pasaron varios planteos en contra de la implementación de una reforma que está en un limbo legal: fue votada, tiene fecha para regir, pero todavía no fue reglamentada, por lo que la letra chica todavía se desconoce.
En rigor, la semana próxima, una delegación oficial encabezada por el viceministro de Interior, Eduardo Di Rocco, y el director nacional electoral, Alejandro Tulio, se verá con los jueces de la Cámara Nacional Electoral, tribunal que será un actor clave en el nuevo esquema.
«El proceso de reglamentación llevará un tiempo. Vamos a hacer consultas con los distintos estamentos para darles operatividad a las nuevas disposiciones», se explicó ayer desde el Gobierno. Se trató, en ese caso, de un argumento puramente teórico.
Hay un doblez político. En Casa Rosada vieron detrás de la convocatoria de Servini los coletazos de una añeja interna judicial entre la jueza y la Cámara, potenciada por la reforma que quita facultades a la primera y da más protagonismo a la segunda.
La matriz de ese tironeo -que tuvo, en estos años, varios capítulos plagados de fallos y contrafallos cruzados entre la jueza y el tribunal que ahora preside Alfredo Dalla Via- es que la reforma delega en la Cámara el diseño y la administración de los padrones.
Sobre ese punto zapateó ayer Servini, que advirtió que desde ahora ya no tendrá vínculo con la confección de los padrones, por lo que deberán recurrir a la Cámara. Es una verdad a medias: el tribunal será el árbitro final, pero los jueces seguirán involucrados con el registro de electores.
Despegue
Más allá de la picardía, en Gobierno quieren despegar de ese entrevero y prefieren elogiar un planteo que ayer hizo Servini respecto de que la ley, a pesar de no estar reglamentada, está «vigente» y que no habrá prórrogas en los plazos pautados por la ley.
Es el punto crítico. A fin de año, Cristina de Kirchner «corrigió», con un veto parcial, la reforma para disponer que los requisitos de afiliación deberán ser cumplidos por los partidos para el 31 de diciembre de este año. El texto votado lo fijaba en ese día de 2011.
Al respecto, la jueza afirmó que deberán cumplir con el nuevo plazo y que en 180 días deberán adaptar las cartas orgánicas partidarias para incorporar en ellas la realización de elecciones primarias.
Quizá no se quiera irritar a la magistrada que rechazó tres presentaciones de la reforma electoral, similares a las que hay también en Paraná, Córdoba y, entre otros tribunales provinciales, Mendoza. ¿Podría hacer lugar a eventuales futuros rechazos?
Confirmación
«Ningún amparo va a prosperar. La ley se va a aplicar en la elección de 2011» confió, anoche, uno de los funcionarios que asiste al ministro Florencio Randazzo en la puesta en marcha de la reforma. «Nosotros queremos ordenar, pero no impedir la participación», agregó.
En ese sentido, adelantó que así como Servini convocó a los apoderados, el Gobierno los reunirá para poner a disposición recursos y hasta profesionales para facilitar la adaptación al nuevo régimen electoral. «Vamos a colaborar -señaló un asistente- para que los partidos sigan vigentes y activos».
Otro funcionario anticipó que la reglamentación llevará un tiempo y que podría ser escalonada, según los rubros: por ejemplo, lo referido a la publicidad electoral, para lo cual se pidió un informe al COMFER sobre el sistema para reparto de espacio de radio y TV.
Esa bondad, en la que no confían los partidos chicos, no estuvo ayer en la cita de Servini donde Jorge Landau, apoderado del PJ y uno de los cerebros de la reforma, escuchó las quejas de sus colegas de agrupaciones menores, algunos dueños de sellos de goma.


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