15 de diciembre 2008 - 00:00

AMIA: conexión local preocupa a Israel

«Si bien las crisis económicas internacionales como la que estamos atravesando son caldo de cultivo para el antisemitismo, no veo que eso esté pasando en la Argentina, lo que habla muy bien de su sociedad. Los judíos fuimos el chivo expiatorio en muchas de estas crisis durante milenios, pero no ha sucedido en la Argentina; las comunidades judías del mundo florecen en las sociedades democráticas abiertas, como lo es hoy la argentina». Apenas asumió como embajador de Israel en Buenos Aires, Daniel Gazit dio su primer reportaje a este diario. El diplomático sucede a Rafael Eldad, que tuvo una fuerte presencia pública durante su gestión, quien a su vez reemplazó a Benjamin Oron, a quien prácticamente no se le conoció la voz. «¿Si me parezco a Eldad o a Oron? No lo sé; yo tengo mi propio estilo; en todo caso, le propongo que usted lo defina dentro de un tiempo, cuando me haya visto actuar», dice entre risas el diplomático. A continuación lo más saliente de la charla con Gazit.
Periodista: Eldad se fue de la Argentina diciendo que su gran frustración había sido no poder ver el esclarecimiento de los dos atentados (contra la Embajada y contra la AMIA). Usted arranca su gestión con la misma carga...
Daniel Gazit: Es una herida en la sociedad argentina, y para cerrarla debemos descubrir todos los hechos, y sobre todo quiénes fueron culpables a nivel local. Esos ataques, que fueron contra la sociedad argentina (y así lo entiende), más los de Bombay de hace unas semanas, nos demuestran que nadie está a salvo del terrorismo.
P.: ¿Tiene confianza en la Justicia y el Gobierno argentinos?
D.G.: Sí; creo que ambos están dispuestos a ir hasta la verdad.
P.: Desde hace meses las entidades judías internacionales y la Cancillería de su país vienen denunciando la creciente presencia de Irán en la región. ¿Es tan así?
D.G.: Irán es una amenaza mundial, y obviamente también para América Latina. La Argentina, como lo determinó su Justicia, tiene experiencia en padecer su acción terrorista. En Medio Oriente apoyan a grupos terroristas como Hizbollah o Hamas, y sabemos que están enviando agentes fuera de la región, entre otros lugares a América Latina. Están plantando células dormidas, que un día -cuando les den la orden- saldrán a la superficie y atentarán contra la población civil, que es su modus operandi. Como no son tontos, no enviarán un misil con cabeza nuclear a Nueva York o a alguna otra ciudad occidental, pero si tienen la bomba atómica seguramente se la darán a un terrorista que la hará estallar, y después dirán que no fueron ellos... Todo esto debería preocupar al mundo, para que tome medidas (sanciones económicas, declaraciones políticas) que impidan que Irán llegue a convertirse en una potencia nuclear.
P.: ¿Cómo piensa Israel que será su relación con Estados Unidos tras la elección de Barack Obama?
D.G.: Los países tienen intereses permanentes, sobre todo las democracias; Israel y Estados Unidos tienen una larga historia de amistad, que no depende de las personas. Quizá cambie el estilo de gobierno, pero no las políticas estratégicas. Somos y vamos a seguir siendo amigos con Estados Unidos.
P.: ¿Igual que con George W. Bush?
D.G.: El presidente Bush quiso eliminar el terrorismo internacional, y a eso enfiló su gestión. Si lo hizo bien o mal es algo que juzgará la historia.
P.: ¿Qué piensa del silencio musulmán ante el terrorismo?
D.G.: Es cierto que nunca condenan el terrorismo islámico; quizá se alzan algunas voces, pero no sus organizaciones principales. Y a esas pocas voces no se las escucha. Hay millones de musulmanes que no son terroristas y que quieren vivir en paz, pero cuesta entender cómo hay sociedades que reciben como héroe a un terrorista que asesinó con sus propias manos a una nena de dos años en Israel..
Entrevista de Sergio Dattilo

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