17 de diciembre 2015 - 00:00

AMIA: oficialismo apura decreto por nueva oficina

Germán Garavano y Daniel Rafecas
Germán Garavano y Daniel Rafecas
Hace dos semanas para el radical Mario Cimadevilla resultaba impensable que su destino final dentro del Gobierno sería la Secretaría de Investigación del Caso AMIA. Su nombre siempre estuvo anotado para una función en la cartera de Justicia, siempre y cuando Ernesto Sanz asumiera como ministro. El paso al costado del senador mendocino devino en incertidumbre para el exsenador chubutense que fue considerado para representar al Gobierno ante la Magistratura e incluso para dirigir la ex SIDE antes de que Mauricio Macri sorprendiera con la designación del empresario Gustavo Arribas.

Cimadevilla conoció al Presidente a comienzos de este año por intermediación del entonces senador Diego Santilli. Comenzaron a reunirse en el Jardín Botánico y establecieron un vínculo de cierta cercanía que encontró su cenit cuando el radical le pidió al candidato que en sus discursos no fuera agresivo con la figura histórica de Raúl Alfonsín.

De ahí que no sorprende que cuando el ministro Germán Garavano le ofreció la secretaría referida a tan álgida cuestión, el funcionario fuera enfático en que "es un pedido especial del presidente".

Cimadevilla ahora debe comenzar casi desde cero porque la oficina dedicada al caso AMIA fue trasladada a la Procuración General bajo la órbita de Alejandra Gils Carbó. El senador fue un crítico frontal de esta funcionaria y ahora deberá monitorear lo que sucede en un caso tormentoso.

Anoche el radical trabajaba con su equipo de colaboradores para la redacción del decreto que hará realidad la nueva dependencia. Es preciso definir presupuestos, alcances y atribuciones respecto a las causas en curso.

Para el Gobierno, se trata de una cuestión netamente política para enviar una señal que recale más que en las intrigas del atentado, en el caso Nisman. Una de las misiones iniciales de Cimadevilla será reunirse con la fiscal Viviana Fein que tiene a cargo la investigación del caso que en enero cumplirá su primer aniversario probablemente sin que se conozca todavía un dictamen.

En el Gobierno persiste la idea de que la nueva dependencia debe ser un mensaje fundamentalmente hacia el exterior.

En el macrismo está instalada la idea de que la denuncia impulsada por el exfiscal debería reflotar. Así lo pidió hace dos días Raúl Pleé, fiscal rutilante ante la Casación y que fue convocado para un destino en la cartera de Seguridad que luego optó por declinar.

En su escrito Pleé fue más allá y pidió que se le envíe al juez Daniel Rafecas documentación que se analizó en la causa del memorando para "decidir la posible reapertura" de la causa que se inició por la denuncia que presentó Nisman, días antes de ser encontrado muerto, contra Cristina de Kirchner y otros funcionarios de su Gobierno.

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