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Anima el PRO una campaña en pueblos chicos
Mauricio Macri y Eugenio Zaffaroni
Mauricio Macri consideró que en Mendoza capital, donde el candidato PRO, Gustavo Senetiner, salió segundo en la votación "se votó por el cambio". Fue en las elecciones desdobladas del último domingo donde el PRO con el Partido Demócrata consiguió dos bancas en el Concejo Deliberante de la capital mendocina.
Ahora en el macrismo piensan en un itinerario que multiplique las visitas a ciudades pequeñas del interior para reforzar la carrera presidencial del jefe de Gobierno en territorios por fuera de la Capital Federal.
"La idea ahora es no sólo hacer las capitales de provincias, sino también visitar pequeños pueblos y mejorar la llegada a la gente", explicaron integrantes del equipo de campaña, que además adelantaron que la próxima parada de fin de semana se realizará en Sunchales, en el norte de la provincia de Santa Fe.
La primera ciudad chica a la cual arribó el macrismo en su campaña fue Amaichá, en la provincia de Tucumán. Al mismo tiempo, este año, al menos, el PRO acordó negarse a coincidir en alianzas electorales y seguir en soledad al menos hasta el año de elecciones, con la idea de consolidarse como "una tercera vía" en la grilla de opciones para 2015 dentro del arco opositor al kirchnerismo.
Por el momento, además Macri renovó el enfrentamiento con el Gobierno nacional, tras algunas conversaciones de entendimiento.
Ayer, el jefe de Gobierno volvió a rechazar los linchamientos que provocaron vecinos contra supuestos delincuentes y dijo que, a su criterio, la Argentina se desbordó en la materia.
"La Argentina se está yendo de madre en términos de inseguridad, de falta de respeto, de que prevalece la ley del más fuerte", aseguró el mandatario de la Ciudad de Buenos Aires ante las radios.
Acusó entonces al juez de la Corte Suprema, Eugenio Zaffaroni, de ser el garantista de la Justicia y "el daño que provocó la teoría abolicionista" del derecho cuyo impulso atribuyó al juez. "Que una y otra vez aquel que comete un delito vuelva a la calle sin que la Justicia actúe tiene que ver con esa ideología que él tiene, que se llama abolicionismo, mal llamado garantismo, que no conduce a nada", dijo Macri de Zaffaroni.
Para Macri, la actitud contra los presuntos delincuentes callejeros "se explica por la desesperación, porque la ciudadanía entra en esta locura, porque no hay respuesta de las autoridades; la desesperación es mala consejera", planteó Macri y sostuvo que estas reacciones demuestran que hay "un retroceso como sociedad" y dijo que Cristina de Kirchner "va y viene" con sus declaraciones sobre la inseguridad, y que "fue poco feliz" la comparación entre los linchamientos a ladrones con "la Noche de los Cristales Rotos", un ataque de nazis a negocios judíos en la Alemania de 1938.
"No tiene nada que ver con esto. Acá nadie sale a la calle a perseguir gente; la gente reacciona equivocadamente frente a un agresor", consideró Macri.


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