18 de agosto 2015 - 00:00

Annemarie Heinrich íntima

El libro “Intenciones secretas” testimonia el talento de Annemarie Heinrich.
El libro “Intenciones secretas” testimonia el talento de Annemarie Heinrich.
El libro "Annemarie Heinrich. Intenciones secretas" que acaba de editar el Malba en el marco de la muestra que lleva ese nombre, testimonia el talento de la artista y documenta los años cruciales para la fotografía argentina. Annemarie Heinrich (Darmstadt, 1912 Buenos Aires, 2005) cruzó la línea que obligaba a la fotografía a cumplir una función utilitaria, utilizó su cámara como un medio más de expresión artística. La publicación muestra la intimidad de Heinrich, deja constancia de la naturalidad de la artista para plantear temas eróticos, como la foto de un negro tomada en la década del 50 que, deja a los espectadores con la boca abierta y pone en sombras el posterior atrevimiento de Mapplethorpe.

Heinrich
retrató -con oficio, pero además con talento- eróticos desnudos femeninos y masculinos, y una larga serie de mujeres, bellas, desafiantes y glamorosas que ganaban terreno con celeridad. El libro muestra los retratos de artistas e intelectuales, como Amelia Bence, Marian Anderson, Catherine Dunham, Carmen Amaya, María Rosa Oliver, Serge Lifar, Elsa Daniel, Berta Singerman o Carmen Portela, y gran parte de sus numerosos desnudos.

De ese tiempo rupturista que no ha de volver, hablan las imágenes y los textos de Agustín Pérez Rubio, Paola Cortés Rocca y Victoria Giraudo, autora de un diálogo con los hijos de Annemarie, Alicia y Ricardo Sanguinetti.

"Intenciones secretas"
pone en evidencia la actualidad y versatilidad de Heinrich y sus gestos liberados, a través de fotografías, documentos y publicaciones del archivo de la artista, celosamente guardado por sus hijos en el estudio de la calle Callao. Entre los desnudos figura la sensualidad del que censuraron cuando se exhibía en la vidriera de Callao. Pero también está "Veraneando en la ciudad", una imagen pregnante de una joven acostada sobre la chimenea de una terraza. Ella ha dejado un libro a su lado y está bebiéndose el sol de la tarde, mientras las sombras delatan la brevedad de la tarde. Heinrich atrapa ese instante escurridizo, el sol que acaricia con dulzura el cuerpo distendido y hasta el vientito fresco que cruza esa tarde por la terraza.

Finalmente, la documentación incluye "La Carpeta de los 10", un testimonio atrapante de la legendaria agrupación de fotógrafos formada en Buenos Aires entre 1952 y 1959 donde comentaban sus propias obras.

A.M.Q.

Dejá tu comentario