Periodista: ¿Cómo está viendo los primeros días de gestión en lo económico de Mauricio Macri?
Carlos Rodríguez: Es difícil de evaluar porque estamos comparando una gestión nueva de gente con experiencia ejecutiva con una experiencia de 12 años sumamente peleada con el establishment, los medios y la opinión pública ganadora. Por supuesto, apoyo al nuevo régimen, tengo la tentación de criticarlo, la gente me dice: "No critiques que es injusto, hay que darles tiempo", y mi posición general es: "Sí, pero si yo les doy tiempo, después meten la pata y es incorregible". Así nos quedamos con el Impuesto a las Ganancias, el impuesto al patrimonio, el impuesto al cheque, el impuesto a los aranceles, el Mercosur, los aportes patronales, etc. O sea, si vos no los criticás antes de que los pongan, una vez que los pusieron, sonaste. Para decir cosas buenas, la flotación salió bien, no explotó, no hubo híper.
P.: ¿Y la inflación?
C.R.: Nuestro indicador, es decir, la Canasta del Profesional Ejecutivo de la UCEMA, da un 28% y Alimentos, que la gente sigue criticando terriblemente, y yo también, da un 26% anualizada. Lo que pasa es que ahora subió la carne, que antes no había subido, y no subieron los tomates, que antes sí habían subido. La carne hoy en día está carísima, estoy de acuerdo, pero no creo que sea la culpa del nuevo Gobierno. Habla de que estamos en una parte del ciclo ganadero, se destruyeron los vientres y cayeron las cabezas. Fui al barrio chino y compré pencas de salmón a $ 130 el kilo y compré langostinos a $ 80 el kilo. Hay sustitución, lo que pasa es que los índices de precios que se computan no te meten langostinos y pencas de salmón, te meten la nalga y el asado de tira, y eso subió.
P.: ¿Y en lo fiscal?
C.R.: No lo sigo, pero creo que salvo el reajuste de tarifas no ha habido nada. Ha habido metas, no anuncios de políticas. Como metas, me parecen pobres, por ejemplo, la reducción del medio por ciento anual, pero hay que verla dentro de un contexto político. Me parece que la situación actual es parecida a la de Néstor Kirchner en 2003. Es una etapa de construcción de poder.
P.: En la construcción de poder, sin embargo, hay una diferencia respecto del clima internacional. En 2003 había un mundo que jugaba a favor y ahora en contra. ¿No piensa que lo afecta?
C.R.: Vamos a balancear un poco. Si bien es cierto que a Néstor Kirchner le mejoraron los términos del intercambio, pero fue un año después cuando empezó a subir la soja. El fenómeno de la soja no lo tenía Néstor Kirchner al principio, si no que tenía el veranito de Duhalde. Duhalde había empezado la recuperación, que nosotros, y yo reconozco que me equivoqué, la llamábamos el "veranito". Kirchner lo agarró en plena recuperación, pero con el problema de la deuda externa, y Macri no tiene ese problema. Tiene otros problemas: la distorsión gigantesca en los precios relativos, la profunda división social, el déficit en el 7%, el acostumbramiento de la población a ciertos estándares de salarios, de ciertos precios de las cosas, de subsidios, de asistencialismo que no tenía Kirchner. Macri debería empezar a bajar subsidios y eso cuesta en la política de hacer amigos. Está claro que están intentando construir poder. Macri tiene que hacer un ajuste porque los salarios estaban muy altos. Porque si el dólar estaba bajo, el salario real estaba alto. No podés pedir que suban el dólar y que suban los salarios porque eso quiere decir que explota todo. Los sindicalistas saben que Macri quiere construir poder. Pero no tiene mucho espacio. Después están los otros peronistas que quieren recuperar el poder, los radicales que quieren recuperar el espacio perdido. El PRO es chiquitito. Y justo en las paritarias querés sacarles el uso de OCA (por la decisión del BCRA de que bancos dejen de enviar resúmenes de cuenta por correo). Hay que sacarlo, la pregunta es la oportunidad política del momento. Hay que aprender un poco de política.
P: ¿Cómo vio la oferta a los holdouts?
C.R.: No hay mucho margen de maniobra. El juez dio la orden de pagar, pero hay un mediador y ahora hay que ver cuánto pagás. Lo voy a poner claro: en 1988 hice un documento que se llama "La deuda externa en Argentina". Fui el primer ciudadano argentino que realizó un documento científico, en donde dije que la deuda argentina era impagable. Había que reestructurarla haciendo una quita del 40% y con intereses iguales a los internacionales, dado que se iba a pagar. Está escrito hace 30 años, casi me cuesta el puesto. Lilita Carrió me defendió y yo soy el liberal de Chicago. Está toda mal parida la configuración de la figura de quiebra. Pero si se ponen las tasas de un tipo que va a quebrar, va a quebrar de nuevo.
El sistema fiscal de cualquier país normal no da para eso. Así que yo festejo el approach de Macri de haber ido a Davos y festejo el approach de Massa. Siempre lo dije: la alianza era entre Macri y un peronismo razonable, que es una reedición de la alianza de Menem con la UCD. El peronismo se inició en el conservadurismo, el sindicalismo lo arruinó. Lo malo es que la señal es en un momento en el que el mercado está en el pozo por razones que son mucho más complicadas que en la Argentina. Hoy (por ayer) las cotizaciones están cayendo entre el 3% y el 4% por el petróleo. Se ponen todos locos y empiezan a vender a lo bestia. No es precisamente un buen momento.
| Guillermo Laborda |


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