16 de junio 2010 - 00:00

Apache show

Carlos Tevez le dio frescura y simpatía a la conferencia de prensa.
Carlos Tevez le dio frescura y simpatía a la conferencia de prensa.
Siempre en un Mundial, uno de los puntos que genera mayor tensión en un plantel es la relación y el contacto con la prensa. Las selecciones argentinas de los últimos mundiales lo han experimentado, con el punto de mayor conflicto durante Francia 98, cuando las conferencias multitudinarias, integradas por los periodistas y los 23 futbolistas del plantel, se daban respuestas carentes de contenido y repletas de ironía.

Con buen tino, se definió que durante la estada en Sudáfrica, todos los días hablarían dos protagonistas, sacando los días de partido y la obligada conferencia de prensa del entrenador el día previo a cada compromiso.Lo cierto es que el orden para que los futbolistas vayan pasando por la carpa dispuesta para las conferencias es estrictamente numérico. El primer día, les tocó a Diego Pozo y a Demichelis, camiseta 1 y 2 respectivamente; el segundo día, Clemente y Burdisso, y así fueron cumpliendo por ahora hasta llegar al mediodía de ayer, cuando irrumpieron Tevez y Garcé.

Los conocedores en estas lides sabían que no iba a ser una rueda de prensa más. Desde el primer instante, Carlos Tevez abrió todo su abanico de recursos, su carisma, su chispa, su sinceridad, eso que lo transforma en un personaje diferente del resto; con cada una de sus respuestas hizo su propio show. 

  • El equipo. «Hemos sido muy criticados a lo largo de las Eliminatorias y hoy estamos disfrutando, más allá de que el primer partido de un Mundial siempre trae muchos nervios y muchas tensiones, pero con el paso de los partidos vamos a ir jugando mejor y ganando en ritmo y, sobre todo, en confianza.

    Tenemos muy buenos delanteros y por eso siempre salimos a atacar. Cuando critican los periodistas de fútbol a la Selección, está bien criticada; por el resto del periodismo, no». 

  • Su relación con el público. «Me siento querido por la gente de la Argentina, me consideran uno más de la gente y casi siempre soy el menos criticado en la Selección, juegue bien o juegue mal; pasa por mi carisma, por cómo soy, sé que soy un privilegiado. Yo me siento muy importante para la Selección y para el grupo, como Messi o Garcé, todos somos importantes». 

  • Las vuvuzelas. «No sé qué son, si trompetas o sirenas, pero complican mucho para hablar dentro de la cancha, tenés que gritar mucho, se te va el aire, te cansás más. La verdad, molestan muchísimo». 

  • Su posición en la cancha. «En el primer tiempo con Nigeria, veía que tenía que bajar un poco más por las complicaciones que tuvo Jonás por su sector. Entendí que no tenía que ir tan de atacante. Yo hago lo que el equipo necesite, lo hice de 8 en el primer tiempo contra Nigeria, en el segundo tiempo jugué de doble cinco; hay que sacrificarse por el equipo, claro que me gustaría hacer tres o cuatro goles, pero en ese momento el equipo necesitaba de mi sacrificio y yo lo siento así. Va en contra de mi rendimiento, pero no voy a pensar en mí. Estamos jugando un Mundial». 

  • Corea del Sur. «Conozco mucho a Park Ji Sung, ya que jugué con él en Manchester United. Sé muy bien qué clase de jugador es, jugué dos años con él, es mi amigo y me pone contento poder enfrentarlo. Hablaré con Jonás para decirle cómo se mueve. ¿Cómo se mueve? Con las piernas, con qué se va a mover...». 

  • El Mundial. «Para Argentina un buen resultado es salir campeón. No queda otra. En el único momento en que uno no recibe críticas en la Selección mayor es si lográs el título. No nos podemos quedar en octavos, en cuartos y en semifinales. Para eso cambiaría todos los campeonatos que gané por ser campeón del mundo».
  • Dejá tu comentario