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Aplausos al fin del liderazgo a perpetuidad
El gobernante Partido Comunista cubano inició ayer la segunda jornada de un crucial congreso que busca dar un nuevo giro al modelo económico, aunque sin abrazar recetas de mercado y buscando garantizar la supervivencia del sistema socialista.
Durante la inauguración del encuentro el sábado, el presidente Raúl Castro dijo que su Gobierno estudia limitar a diez años el tiempo en los cargos del Estado y del Partido Comunista, incluyendo su propio puesto, para «rejuvenecer» la cúpula gobernante de líderes que tienen entre 70 y 80 años. Muchos cubanos aplaudieron el anuncio.
«No pensaba oír eso; es genial que también en política podamos parecernos al mundo. Nada es perfecto, pero parece que Raúl quiere modernizar de verdad el país; es una esperanza», dijo ayer Laritza Martínez, una estudiante de 21 años, que hacía fila para tomar un bus hacia la playa.
El presidente cubano, de 79 años, y que asumió las riendas de la isla en 2008, cuando su legendario hermano Fidel Castro cedió su puesto por cuestiones de salud, dijo que es necesario renovar la dirigencia.
Castro reconoció que es vergonzoso que no se haya podido solucionar este problema en medio siglo y que aunque la cúpula había intentado promover a jóvenes a posiciones importantes, no siempre eligieron a las personas correctas.
Pero en ningún momento habló ni sugirió la posibilidad de elecciones multipartidistas.
«En todos los países del mundo los presidentes salen electos una vez y, en caso de que haya sido muy bueno, que haya hecho muchas cosas buenas, dos veces, hasta diez años», dijo entusiasmada Jannet Santana, médica de 28 años, sobre la propuesta de Castro. «Si sirve, sirve; si no, lo sacamos, lo botamos», agregó.
La propuesta podría ser sometida a consulta popular y figuraría entre los temas de una conferencia nacional del Partido Comunista que se llevará a cabo en enero de 2012.
Castro dijo que su Gobierno comenzó a reducir «sustancialmente» la nomenclatura de los cargos de dirección en todo el país, donde el segundo en la línea de sucesión es el primer vicepresidente José Ramón Machado Ventura, con 80 años, y lo sigue el vicepresidente Ramiro Valdés, con 78.
Durante el congreso, que comenzó el sábado y terminará mañana, los delegados cubanos deberán decidir el reemplazo de Fidel Castro como líder del Partido Comunista y elegir un nuevo comité central y su buró político. Se espera que sea Raúl quien lo sustituya.
Castro, de 84 años y fuera de sus cargos por enfermedad desde 2006, se ausentó de un desfile militar el sábado y del propio congreso, pero en un texto publicado ayer en la prensa local dio un espaldarazo a su hermano.
Pero opositores cubanos sostuvieron que deben ser los ciudadanos cubanos los que elijan a sus propios gobernantes. «No que ellos mismos busquen sus sucesores; eso lo tiene que decidir el pueblo de Cuba», dijo Bertha Soler, del grupo de familiares de presos políticos recientemente excarcelados por el Gobierno cubano conocido como Damas de Blanco.
Agencia Reuters


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