Apura el Congreso cierre de las cuentas de Cristina

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El Congreso comenzará a apurarse para aprobarle a Cristina de Kirchner las cuentas de todo su primer mandato antes de fin de año. Para hacerlo, el kirchnerismo convocará a esa comisión que analiza, entre otros temas, la ejecución de gastos de cada año para que trate las cuentas de inversión del último año del período de Néstor Kirchner y los cuatro de su esposa.

El apuro ahora tiene su explicación: el kirchnerismo quiere solucionar los expedientes pendientes antes que la comisión pase de mando al Senado, ya que ahora está presidida por el diputado correntino Fabían Ríos. La demora que se acumuló, además, no es un tema menor.

Néstor Kirchner dejó el Gobierno con un récord que muy pocos presidentes tuvieron: se retiró con la tranquilidad de tener aprobados tres años de mandato (salvo 2007). Desde ese momento nunca más se aprobó en el Congreso una cuenta de inversión.

Está claro que ese último año no es un tema fácil. La oposición ya rechazó en la Comisión Mixta Revisora de Cuenta la Cuenta de Inversión de 2007 y también la de 2008.

Es evidente que no parece un problema para el Gobierno que los radicales, por ejemplo, hayan rechazado la ejecución de los presupuestos del último año de Néstor Kirchner y el primero de Cristina de Kirchner, ya que el Gobierno tiene número de sobra para imponer la aprobación.

Sin avances

Pero sí es curioso que tampoco el kirchnerismo hizo mucho esfuerzo en el Congreso en ponerle al día las cuentas a Cristina de Kirchner. Es decir, desde 2006 hasta ahora no se avanzó en ninguna aprobación.

Esa lentitud, como ya relató Ámbito Financiero, no es un tema menor, además, si se tiene en cuenta que los últimos cinco años el Poder Ejecutivo modificó y ajustó por decretos de necesidad y urgencia las partidas del Presupuesto nacional incorporando los excedentes de recaudación en un porcentaje tal que las leyes de Presupuesto quedaron dibujadas en volúmenes nunca conocidos.

No es una mera especulación contable la necesidad de ratificar por ley las cuentas de inversión: tras la desaparición del Tribunal de Cuentas en el Gobierno de Carlos Menem, éste es el único control de la ejecución de fondos por parte del Poder Ejecutivo.

El tema no pasó inadveren la Casa Rosada: al menos dos veces Cristina de Kirchner lo pidió a los jefes de bloques de Diputados y del Senado, pero sin demasiada reacción.

Esa lentitud tiene una contracara: la AGN, órgano presidido por la oposición, ya elevó a la Mixta Revisora de Cuentas los informes del gasto hasta 2009.

El rechazo del radicalismo a los informes sobre la ejecución presupuestaria y el cumplimiento de las metas previstas para 2007 y 2008, como se informó en el Senado, se basó en la oposición a los DNU que modificaron las partidas en esos dos períodos.

«El kirchnerismo en esos años estableció un esquema de modificación del Presupuesto nacional. El Poder Ejecutivo sancionó en 2007 dos DNU alterando las cuentas presupuestarias, mientras que en 2008 un solo DNU modificó en un 80% el cálculo de recursos y gastos», dijeron hace un mes los radicales, «Más allá de no reunir los requisitos de necesidad y urgencia, el Gobierno ha vulnerado los últimos límites que le quedan a la Ley de Administración Financiera vigente disponiendo considerables aumentos en el gasto público y en el endeudamiento del Tesoro». Todo consta en un informe que elevaron Gerardo Morales, Ernesto Sanz, Enrique Vaquié y Manuel Garrido, todos integrantes de la Comisión Mixta Revisora de Cuentas.

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