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Arabia Saudita bombardeó un bus escolar en Yemen: hay 50 muertos
Dijo haber respondido a ataques previos de los rebeldes chiitas. La guerra en ese país calienta la rivalidad entre Riad y Teherán.
DRAMA. Un médico atiende a dos niños severamente heridos en un hospital de Saada, en Yemen.
Residentes en la zona relataron que el micro transportaba a los menores a una escuela de verano (boreal) cerca de la localidad de Dahyan, cuando el vehículo fue alcanzado por el proyectil.
Las imágenes que circulan en las redes sociales muestran cadáveres calcinados o cadáveres mutilados de niños en un hospital. En los videos se escuchan los gritos de los heridos o cómo se coloca a un niño cubierto de polvo y sangre en una camilla. Todavía lleva la mochila en la espalda y grita: "Me dieron en la cabeza, me han dado en la cabeza".
El portavoz de la alianza liderada por Arabia Saudita, Turki al Malki, dijo que los bombardeos de ayer estaban dirigidos contra posiciones de los hutíes, en una acción de represalia por un ataque con cohetes durante la noche. Los golpes, aseguró, se produjeron en el marco de la legislación internacional y el derecho humanitario.
Sin embargo, Unicef condenó el ataque. "¡No más excusas!", dijo Geert Cappelaere, director regional de la agencia de Naciones Unidas para la infancia en Medio Oriente y el norte de África. "¿El mundo realmente necesita más muertes de niños inocentes para frenar la cruel guerra contra los niños en Yemen?", declaró.
Naciones Unidas considera que en Yemen se está registrando la crisis humanitaria más grave del mundo, entre otros factores también por los bombardeos. Tanto las infraestructuras como las instalaciones de suministros han quedado destruidas en muchos lugares.
Según la Organización Mundial para la Salud (OMC), más de la mitad de los 28 millones de yemeníes no tienen acceso alguno a la asistencia médica. Más de 22 millones dependen de la ayuda humanitaria, mientras que enfermedades como la difteria y el cólera no hacen más que propagarse.
El lugar del ataque en la provincia de Saada, en el norte de Yemen, es la región tribal de los insurgentes hutíes, que en 2014 conquistaron amplias zonas del país. Hasta la fecha siguen controlando sobre todo el área ubicada al norte de la capital. Desde Saada, los insurgentes, que cuentan con el respaldo de Irán, lanzan cohetes contra Arabia Saudita, lo que siguió avivando el conflicto.
Mientras, la guerra no cesa. El viernes, un bombardeo cerca de un hospital en la ciudad de Hudaida, considerada clave para la ayuda humanitaria, acabó con la vida de más de 50 personas. El jueves se registraron además otros cinco bombardeos aéreos en Saná.
| Agencias DPA, Reuters y AFP |


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