17 de septiembre 2014 - 00:00

Arándano ya es la 7a fruta exportada

El arándano es un berry en expansión en la Argentina, con 3.500 hectáreas plantadas y 20.000 toneladas de producción, lo cual la ubica como la séptima fruta fresca exportada por la Argentina. Saludable y nutritivo, está bien considerado dentro del grupo de las frutas finas, tiene un alto contenido de antioxidantes y es apreciado por sus propiedad nutracéuticas.

Constituye uno de los principales cultivos en auge durante los últimos años, a tal punto que ha logrado convertirse en la séptima fruta fresca exportada por la Argentina, detrás de la pera, el limón, la manzana, la mandarina, la naranja y la uva.

Su cultivo muestra una notable expansión principalmente en Concordia, Entre Ríos, donde las primeras plantaciones datan de 1997; la producción se localiza en la zona de la región del río Uruguay y la provincia tiene hoy alrededor de 1.250 hectáreas de arándanos.

En la Argentina, el rendimiento promedio es entre los 5.000 y 6.000 kilogramos por hectárea y las principales provincias exportadoras de este fruto son Entre Ríos con el 40%, Tucumán con el 37% y Buenos Aires con el 20%. El resto corresponde a otras provincias como Corrientes, Santa Fe, Salta, Catamarca, San Luis y Córdoba mientras que durante 2013, en nuestro país los arándanos representaron la séptima fruta fresca exportada con un volumen total de 14.610 toneladas.

Los principales destinos fueron Estados Unidos (8.965 toneladas), Gran Bretaña (2.163 toneladas) y Holanda (1.267 toneladas). La producción argentina de arándanos o blueberries es relativamente nueva: "Si bien su cultivo se introdujo en Sudamérica en la década del 80, recién a partir de 1993 se observó un rápido aumento de las plantaciones comerciales en la Argentina y Chile", explica Diana Guillén, presidenta del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA).

Su cultivo en la Argentina tiene una ventaja atractiva: se produce en contraestación con respecto a los principales productores mundiales. La mayor parte de la cosecha comienza a mitad de septiembre y se extiende hasta mediados de diciembre, justo cuando el Hemisferio Norte carece de frutos frescos por haber culminado su cosecha dos meses antes.

En Entre Ríos, la calidad de su agua y las condiciones naturales permiten producir variedades de bajo requerimiento de frío que entran como primicia a partir de principios de octubre. "En la zona de la ciudad de Concordia, la mano de obra tiene experiencia en trabajos de cosecha frutihortícolas, lo que les permite adaptarse mejor a las condiciones laborales que implican la producción del arándano", afirmó el director del Centro Regional Entre Ríos, Carlos Zurbriggen.

Pese a sus beneficios, el consumo interno de esta fruta es muy bajo, por lo que hasta el momento, producción y exportación son cifras prácticamente idénticas.

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