27 de marzo 2018 - 00:00

Argentina, dispuesta a entrar al BID chino

Habría créditos por u$s2.000 millones el año próximo. Antes debe aprobar el ingreso el Congreso, pagar una primera cuota y recibir el aval de Beijing.

El Gobierno de Mauricio Macri está avanzando en la apertura de otra fuente de financiamiento para destinos directos, con un mecanismo similar al del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Banco Mundial (BM) o el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF). Se trata del Banco de Inversión en Infraestructura Asiático (AIIB), una entidad con fondos provenientes del Estado chino y que da préstamos a tasas subsidiadas (menos del 3% anual para casos como el argentino) con destinos directos no financieros. Esto implica créditos para obras de infraestructura, reformas estructurales del sector público y combate a la pobreza, pero no fondos frescos para deudas financieras líquidas.

Los enviados del AIIB estuvieron ayer por primera vez en Buenos Aires y se reunieron con Mauricio Macri, y cerraron el ingreso de Argentina como socio, paso previo para que se puedan activar las primeras líneas de créditos. Si los tiempos burocráticos se cumplen, especialmente desde el Estado chino, el país completaría su foja de ingreso a fin de año y para el primer trimestre de 2019 ya formaría parte del grupo. Desde la Argentina sólo resta que el Congreso apruebe el ingreso, lo que se concretaría durante mayo y que inmediatamente después el país deposite el primer pago para que se active su sociedad con la entidad. Luego deberá ser el Gobierno chino el que dé la venia final para que el ingreso se concrete definitivamente. Mientras tanto desde el AIIB y el Gobierno argentino se analizarán las potenciales primeras líneas de crédito y los primeros proyectos a financieras, los que estarían vinculados a inversión en energía. La idea desde Buenos Aires es que en un primer momento las líneas de crédito se ubiquen entre 1000 y 2000 millones de dólares.

Antes que Argentina ya cerraron su ingreso al banco chino que tiene su sede en Beijing, Brasil, Chile, Bolivia, Perú, Ecuador y Venezuela. Entre todos estos países, desde la fundación en 2016 de la entidad ya hay créditos aprobado y en ejecución por unos u$s5.000 millones. Una de las condiciones del AIIB es que los proveedores de las obras sean en su mayoría compañías chinas, y que las liquidaciones por los servicios se concreten por las vías financieras de ese país. Es un mecanismo similar al que el país y China mantienen activados en las obras de las represas Cepernic y Kirchner en Santa Cruz.

El banco, creado en 2016, cuenta con 42 miembros en Asia y 21 fuera de esa región, y 21 potenciales miembros aprobados, entre los que se encuentra Argentina. Los principales accionistas son China, con 31,35% de participación; seguido por India, con 8,81%o, y Rusia, 6,88%. Fuera de la región asiática los principales socios son Alemania, con 4.72% de participación; Francia, con 3,55%, y Reino Unido, con 3,22%o. El total de participación accionaria de los 42 miembros asiáticos es de 77,61%, y de los 21 miembros de países ubicados fuera del continente asiático es 22,39 por ciento.

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