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Arriesga Obama con dura ofensiva contra Romney
Barack Obama
En 2008, Obama tuvo éxito al presentarse a sí mismo como una nueva clase de político, que tendía puentes con sus rivales y que se manejaba con un estilo alejado de la acritud dominante en Washington.
Sus ataques actuales contra Romney apuntan a minar el argumento principal de campaña de su rival, que busca presentarse como un empresario exitoso, con experiencia en el manejo de la economía y capaz de asegurar la recuperación del país.
Pero según analistas, de insistir en esa línea, el presidente demócrata corre riesgos de alejar apoyos de votantes que continúan respaldándolo a pesar de la lentitud con que Estados Unidos está saliendo de la crisis. «Es posible que si Obama conduce una campaña demasiado negativa sobre Romney, algunas personas terminen desaprobándolo a él», señaló Robert Erikson, politólogo de la Universidad de Columbia, en Nueva York.
Erikson reconoció sin embargo que aun si esa estrategia puede hacerle perder algunos votos a Obama, también puede serle redituable. Una campaña negativa sobre Romney «tal vez le signifique una pérdida de apoyos al propio Obama, pero más aún a su oponente», indicó.
Encuestas recientes otorgan a Obama una ligera ventaja sobre Romney, el muy probable candidato republicano para las elecciones de noviembre, pero también sugieren que el presidente dispone de un escaso margen de error para lograr la reelección.
Una encuesta de The Washington Post y ABC News concluyó que los estadounidenses que desaprueban la gestión de Obama son más numerosos que los que la aprueban (49% contra 47%) y que una mayoría absoluta de quienes respondieron al sondeo (55%) no comparten la manera en que el presidente dirige la economía del país.
Por otro lado, un 52% de los encuestados piensan que la personalidad de Obama es más adaptada para ser presidente que la de su rival. Otra encuesta, de The Wall Street Journal y NBC News, muestra que el 49% de los estadounidenses tiene una opinión muy buena o bastante positiva sobre Obama, mientras que apenas un 34% opina lo mismo de Romney, exgobernador de Massachusetts (noreste) y empresario multimillonario que debió disputar duras batallas para obtener la virtual nominación de su partido.
El equipo de Obama insistió recientemente en atacar a Romney por su gestión al frente de la empresa de inversiones Bain Capital, acusándolo de «vampirizar» a firmas arruinadas y despedir masivamente a trabajadores.
El propio presidente ha declarado públicamente que considera contradictorio que alguien que aspire a la primera magistratura del país y a defender el bien público se conduzca con criterios de lucro personal y beneficie con su acción a quienes ya son ricos. «Está muy bien que alguien se dedique a adquisiciones corporativas. Pero ése no es el trabajo de un presidente», dijo Obama el jueves pasado en Iowa (centro).
El diario The Wall Street Journal informó el sábado que a pesar de cierta inquietud reinante entre algunos demócratas moderados sobre los ataques contra Romney, la campaña de Obama intensificará esa estrategia. La ofensiva podría extenderse a la propia gestión de Romney en la gobernación de Massachusetts, entre 2003 y 2007.
Agencia AFP


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