- ámbito
- Edición Impresa
Arroyo vs. Lagomarsino: sigue guerra de peritos
Viviana Fein
Ésta es la pelea que actualmente causa divisiones en el expediente porque el técnico Lagomarsino está convencido de que la jueza busca ubicarlo como posible autor material del asesinato que ella denuncia.
De este modo el pleito pericial garantiza la continuidad de emociones que la semana pasada aportaron las allegadas al fiscal. Todavía se espera por la pesquisa sobre los dos teléfonos de Nisman y por la información que había en su computadora.
La guerra de peritos del caso moviliza al poder político. Ayer el secretario de Justicia, Julián Álvarez, afirmó que cree que a Nisman "lo asesinaron" o bien fue víctima de un "suicidio inducido", y vinculó la extraña muerte del fiscal especial para la causa AMIA con la modificación dispuesta por Cristina de Kirchner en la SIDE.
"Personalmente ahora en este momento tan discutido, con la pericia de la viuda dando vueltas, es muy difícil. A priori digo que fue un suicidio inducido o lo asesinaron", aventuró Álvarez en declaraciones radiales.
El viceministro de Justicia también relacionó la muerte de Nisman con los servicios de inteligencia y los cambios que llevó adelante el Gobierno en el área: "Había una coyuntura muy compleja en la Argentina. Se habían hecho cambios gigantes en la Secretaría de Inteligencia".
Por su parte, el abogado de Diego Lagomarsino, Maximiliano Rusconi, cuestionó ayer a la querella, integrada por la familia del fiscal, al señalar que "es llamativa la poca disposición a colaborar con la investigación", y consideró "una actitud increíble" la postergación de las testimoniales de la madre y la hermana del fiscal.
"Lo que menos ganas tengo es de polemizar, pero es llamativa la poca disposición a colaborar con la investigación de la querella. Hay elementos de prueba importantes que estarían en manos de la madre de Nisman", advirtió Rusconi en declaraciones radiales.
Las apariciones más recientes de Rusconi se orientan a señalar dos aspectos hasta ahora poco claros para la fiscal Vivina Fein: por un lado, la vida personal de Nisman (sobre la cual ningún testigo ha aportado los datos esperados); y por el otro, información patrimonial que estaría en poder de Sara Garfunkel.
El miércoles de la semana pasada, día en el que fue convocada por Fein a prestar declaración testimonial, Garfunkel pidió la postergación del trámite esgrimiendo razones de salud .
"La razón por la que no declaran no la sé, pero es una actitud increíble. Se les están dando demasiadas facilidades. Primero, no se presentaron y postergaron la fecha y, luego, cuando tenían la fecha 'in limine', vinieron con certificados firmados por el mismo médico, con diagnósticos distintos, pero con fecha de recuperación similares", remarcó Rusconi .
El abogado exhibe ahora una mayor hostilidad hacia Arroyo Salgado que, en voz baja, la jueza vincula al hecho de que Rusconi está concursando en el Consejo de la Magistratura para ser nombrado juez de la Casación Penal federal.

