Marcela Mouján y Nushi Muntaabski con su equipo de ayudantes: Nicolás Rojás, Stella Blanchart, Alejandra Bianco y Marcela Peloche.
Las pinturas de Marcela Mouján, sus flores de colores psicodélicos estimulan el goce contemplativo. La exaltación de esta sensación está lograda con la incidencia de una luz casi cegadora sobre las flores que, de este modo, irradian sus colores y avanzan luminosas sobre el espacio. Los dos murales de más de seis metros realizados por Mouján y Nushi Muntaabski para la estación del Subterráneo C de Plaza San Martín, comparten esta condición. "En los andenes están Tatato Benedit y Yuyo Noé, mis dos grandes maestros", señala Mouján. Agrega que cuando fue a ver la estación, una de las más antiguas, descubrió la humedad y decidió hacerlo con mosaicos venecianos, el material más resistente. "Mi idea era hacer paisajes, llevar luz y naturaleza al andén, y usar plantas autóctonas, como si la Plaza San Martín de arriba continuara abajo con dos paisajes pampeanos".
En un mural hay un jacarandá y un palo borracho, a lo lejos, en los pastizales, se divisan cuatro caballitos. En el otro mural hay un ceibo y un arbolito de quinotos, con sauces llorones a los costados y un campo sembrado de soja. Tres meses de trabajo duro en el taller, cortando y pegando con los ayudantes, y diez noches de instalación en los andenes culminaron con felices resultados.
A.M.Q.
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