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Artimañas para huir de la Justicia del narco detenido
Jesús López Londoño, alias «Mi Sangre», ayer al ser trasladado junto al juez para declarar. Era el narcotraficante más buscado.
sindicado como el capo narco colombiano, detenido en la
noche del martes en Pilar, ya había sido capturado en mayo de este año también en el país. Pero insólitamente en aquella oportunidad tuvo que ser dejado en libertad por cuestiones burocráticas.
Según explicó el director de la Dirección de Investigación Criminal e Interporl (DIJIN), el General Carlos Ramiro el requerimiento con que se avaló la detención fue una circular azul que se traduce en solicitud de ubicación: «Los términos para allegar la orden de captura son demasiados cortos, de cuestión de horas y debió ser dejado en libertad», indicó.
Pero la Policía Nacional junto a las fuerzas de inteligencia colombianas no le perdieron el rastro. Y con la colaboración de dos fuentes imprescindibles, a las que les pagarán recompensa, según los medios colombianos, lograron reconstruir los movimientos del narco y poder así dar el gran golpe.
López Londoño fue detenido ayer cuando llegaba al restorán «Fettuccine Mario», ubicado en San Martín y la Ruta 8, en Pilar, para realizar una reserva para cenar a la noche junto a su esposa, su hijo y algunas personas de su círculo íntimo.
«Mi sangre» ingresó en la Argentina a fines de 2011 con su familia, desde esa fecha se desplazaba con por los menos 8 custodios y vivía saltando de country en country o barrios de chacras para no ser detectado. Según explicaron las fuentes de seguridad nacional el narcotraficante había ingresado al país con un pasaporte venezolano falsificado. Mientras en forma paralela, la Justicia bonaerense investiga si el colombiano fue quien ordenó ejecutar a los dos ciudadanos de su país asesinados en 2008 en el shopping Unicenter de Martínez y si proveyó cocaína a los hermanos Juliá en el caso del «narcojet».
Por su parte, López Londoño, de 41 años, tenía pedido de captura internacional, acusado de ser jefe del grupo narcoparamilitar Los Urabeños y, según los medios colombianos, estaba negociando desde hacía algunos meses entregarse a la Justicia de su país. López Londoño tiene antecedentes de paramilitar (en Colombia) desde 2003 porque además de luchar contra la FARC tenía la función de cuidar las rutas del narco para ser destinada la droga afuera del país. «En Buenos Aires simulaba ser un próspero empresario venezolano», sostuvo el director de la Policía Nacional de Colombia, el general José Roberto León, a la cadena colombiana de radio Caracol, tras lo cual advirtió que a los grandes capos de la mafia les resulta ahora muy difícil esconderse en otros países porque la persecución en su contra es de carácter internacional.
Bajo un fuerte operativo de seguridad que incluyó un helicóptero y decenas de efectivos de grupos especiales, el sindicado jefe del cartel «Los Urabeños» fue trasladado durante la mañana de ayer con chaleco antibalas desde la alcaidía de la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal a los tribunales de Retiro.

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