23 de agosto 2012 - 09:02

Atroz ejecución de 80 disidentes en barrios de Damasco

Beirut - Las fuerzas sirias leales a Bashar al Asad mataron ayer al menos a 80 personas en dos suburbios de Damasco, donde los soldados ingresaron a las viviendas en un raid protegido por tanques y helicópteros militares, en lo que fue denunciado como una nueva masacre por la oposición.

La disidencia denunció que las matanzas tuvieron lugar en los barrios de Kafr Susa, Naher Aisha y Al Qabun, blancos en las últimas semanas de bombardeos y operaciones militares para expulsar a los rebeldes.

En cuanto a Kafr Susa, el activista de la red Sham en Damasco Suhaib al Qasem dijo vía internet que las fuerzas gubernamentales entraron con tanques en este distrito y ejecutaron en público a 25 personas. Qasem detalló que las víctimas fueron primero atadas y a continuación ajusticiadas con disparos, un suceso confirmado por otros grupos, como los Comités de Coordinación Local (CCL) y el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

Enfrentamientos

Las zonas agrícolas de Kafr Susa fueron, además, escenario de duros enfren-tamientos entre las tropas leales al presidente sirio, Bashar al Asad, y los rebeldes del Ejército Libre Sirio (ELS).

Mientras, el Ejército ejecutó a ocho personas en Naher Aisha y las milicias progubernamentales «shabiha», a las que se acusa de las peores masacres, entraron en Al Qabun y asesinaron al menos a 46 personas.

Un activista de Al Qabun, que se identificó como Omar al Qabuni, explicó por teléfono que los «shabiha» irrumpieron en el barrio disparando indiscriminadamente, tras lanzar cinco proyectiles RPG.

Los milicianos registraron casa por casa, torturaron a algunos de los detenidos y luego los reunieron en una zona del barrio para fusilarlos, señaló el oposi-tor, que pertenece a los CCL.

Debido a la violencia que azota Al Qabun desde hace semanas, según el activista, alrededor del 70% de los habitantes huyeron ante el temor a este tipo de masacres.

De acuerdo con los datos de los CCL, la cifra de víctimas en esta jornada en Siria asciende a más de 150 muertos, al menos 90 de ellos en Damasco y localidades de su periferia.

También se vieron afectadas por la violencia las provincias de Idleb (norte), Homs (centro), Deraa (sur) y Alepo (norte).

Los combates ocurrieron un día después que el viceprimer ministro y ministro de Comercio sirio, Qadri Jamil, deslizara la intención de abrir negociaciones con la disidencia en las que se debatirían todas las cuestiones, incluso una posible renuncia de Al Asad. Jamil discutió en Rusia un proyecto para organizar elecciones presidenciales anticipadas, bajo supervisión interna-cional y con la participación de todos los candidatos que lo deseen, incluido Al Asad. Pero Estados Unidos, los europeos y varios países árabes rechazan esta candi-

datura.

«Es una nueva maniobra dilatoria, el régimen eligió la solución militar y no la abandonará hasta su caída», afirmó Thomas Pierret, profesor en el departamen-to de estudios islámicos y de Oriente Medio de la Universidad de Edimburgo (Escocia).

«El régimen no puede organizar estas elecciones porque el resultado sería una humillación para Al Asad, una verdadera ejecución política. No se puede esperar obtener un resultado electoral decente después de haber destruido casi todas las ciudades del país», explicó Pierret.

Agencias EFE, AFP y Reuters

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