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Auge Pirata y nueva caída de Merkel
Al igual que en la mayoría de los otros seis comicios celebrados este año, el SPD y Los Verdes se impusieron a los partidos de la coalición de la canciller federal, la Unión Demócrata Cristiana (CDU) y el Partido Liberal (FDP), que se desplomó y perdió representación en el parlamento local.
Las proyecciones de voto concedían anoche un 28,6% al SPD, un 23,2% a la CDU, un 17,4% a Los Verdes, un 11,6% a La Izquierda (disidentes socialdemócratas y comunistas), un 9,0% al Partido Pirata, y tan sólo un 1,9% a los liberales.
Con esos resultados, fue reelecto como alcalde-gobernador de Berlín Wowereit, quien encabezó el Ejecutivo de la ciudad los últimos 10 años en coalición con La Izquierda, un pacto que ahora deberá ser ampliado, ya que no alcanzará la mayoría absoluta. El popular Wowereit, un político que en su ascenso, hace más de una década, conmovió a la política alemana por haber declarado en público que era gay, es ahora un probable candidato de centroizquierda a suceder a Merkel.
En el juego de las alianzas parlamentarias, no se descarta un acuerdo del SPD con Los Verdes y La Izquierda, u otro con el CDU, que quedó legitimado al haber avanzado, con Frank Henkel como cabeza de lista, unos dos puntos con respecto a los comicios de 2006.
En cuanto al Partido Pirata, fundado en 2006 a semejanza de sus homónimos suecos y compuesto por expertos informáticos que reclaman la libertad total en la red, los analistas electorales remarcaban anoche que debe su espectacular entrada en el parlamento de Berlín al voto joven y de protesta.
Con unos 12.000 afiliados en toda Alemania, el Partido Pirata es liderado en Berlín por Andreas Baum, un desenfadado informático de sólo 33 años que viste jeans y remera. La formación fue creada para exigir el uso irrestricto y gratuito de internet, abrió esta campaña su espectro para pedir mayor participación ciudadana en la política, la legalización de las drogas o la separación entre Iglesia y Estado.
«Los ciudadanos buscan otra forma de hacer política, más honesta», sintetizó Baum al cierre de los colegios electorales. «Nos haremos oír», anunció.
Algunos críticos cuestionan a los piratas de tener propuestas que ven insolventes. En uno de sus carteles de campaña, un candidato preguntaba: «¿Por qué estoy colgado aquí? Mejor ni vayan a votar».
En contraste al éxito pirata, la marginación del FDP del parlamento de Berlín es similar a la sucedida en cinco de los otros seis estados en los que se votó este año. Sumidos en luchas intestinas que se iniciaron ya con la forzada dimisión antes del verano de su entonces presidente Guido Westerwelle, titular alemán de Exteriores, ni el desesperado giro político hacia el euroescepticismo de su actual presidente y vicecanciller alemán, Philipp Rösler, logró parar el hundimiento del tradicional partido bisagra alemán.
La CDU venía de perder el poder este año en la ciudad-estado Hamburgo y en su feudo histórico de Baden-Württemberg, mientras que en Bremen, Renania-Palatinado y Mecklemburgo-Antepomerania no pudo desbancar a los socialdemócratas. En Sajonia-Anhalt perdió muchos votos, pero consiguió mantenerse en el Gobierno.
Agencias DPA, EFE y ANSA,
y Ámbito Financiero


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