19 de julio 2018 - 00:00

Aumenta la agitación social en Venezuela: 30 protestas al día

La Federación de Trabajadores Eléctricos (Fetralec) anunció un paro indefinido por actualización de salarios y falta de inversiones.

GIRA. El presidente Nicolás Maduro participó de la jornada de clausura del XXIV Foro de San Pablo, con sede en La Habana, junto al Raúl Castro.
GIRA. El presidente Nicolás Maduro participó de la jornada de clausura del XXIV Foro de San Pablo, con sede en La Habana, junto al Raúl Castro.
Caracas - Las protestas sociales en demanda de mejoras salariales y servicio básicos, como el agua o el pago de las pensiones, calentaron las calles de Caracas y varios ciudades venezolanas en medio de la severa crisis económica y la hiperinflación, mientras que algunos sectores ya anunciaron paros generales indefinidos desde la semana que viene.

Trabajadores del sector eléctrico, educativo, telecomunicaciones, científicos y legislativos alzaron su voz para exigir ingresos "dignos" acordes a la realidad del país, un clamor que desde hace 24 días mantiene el gremio de salud (ver recuadro aparte).

Ángel Navas, presidente de la Federación Venezolana de Trabajadores Eléctricos (Fetralec) acusó al gobierno socialista de "destruir la familia eléctrica" con las propuesta salarial presentada en la mesa de negociaciones que dijo es "una bofetada" para los trabajadores. "Presidente, póngase las pilas porque le van a tumbar la industria eléctrica y eso sí tumba gobierno", advirtió.

Tras una marcha por el centro de Caracas para denunciar que el sector vive "prácticamente un paro" por el éxodo del personal y la falta de inversión, Navas anunció que a partir del lunes 23, iniciarán un paro por tiempo indefinido.

Navas responsabilizó directamente a Luis Motta Domínguez, ministro de Energía Eléctrica, por el conflicto laboral y por las fallas que presenta el servicio en todo el país. "Va a depender del Ejecutivo responder ante las condiciones laborales de los trabajadores, pero esta situación no se aguanta más", advirtió.

El lunes pasado un adolescente de 13 años murió de un disparo en el pecho, en un incidente atribuido a la policía en el sur de Venezuela en el marco de una protesta por la falta de agua y de electricidad en San Félix, a unos 650 kilómetros al sureste de Caracas.

En paralelo los trabajadores de la telefónica estatal Cantv también salieron a las calles a exigir un aumento de sueldo ante la crisis económica que atraviesa el país. Los manifestantes bloquearon la avenida Libertador, donde queda la sede de la telefónica y gritaron consignas por ingresos dignos y justos.

Asimismo, medio centenar de empleados del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) se movilizaron en la Carretera Panamericana, vecina a Caracas, y bloquearon parcialmente unos tramos de esta arteria vial para exigir mejores condiciones laborales.

A estas manifestaciones se les sumaron las protestas por la falta de agua, en zonas como la Vega, al oeste de esta ciudad, donde los residentes afirmaron que tienen más de tres meses sin el vital líquido, y la de los jubilados exigiendo el pago completo de sus pensiones en efectivo, en medio de la escasez de dinero físico que existe en el país.

Apoyados en sus bastones, sentados en sillas de plástico o de pie y agarrados de las manos, bloquearon ayer calles en varias ciudades para exigir el pago de sus pensiones en efectivo, severamente escaso.

En el centro de Caracas, unos 200 jubilados interrumpieron el tráfico en la concurrida avenida Urdaneta, a pocas cuadras del palacio presidencial de Miraflores. "No están pagando la pensión completa, nos están pagando solamente dos millones" de bolívares en efectivo (17 dólares según la cotización oficial y 60 centavos de dólar en el mercado negro), afirmó Basilio Octo, quejándose de que esa suma -la cuarta parte de su ingreso- apenas le alcanza para 15 huevos.

De 68 años, se unió a la manifestación en la Urdaneta tras hacer fila frente al banco desde las tres de la madrugada.

Octo, quien logró cobrar casi a mediodía, agitaba indignado su libreta de ahorros, que reflejaba una transferencia por el resto de la pensión. Quería todo en metálico.

En Venezuela, los billetes escasean porque su impresión se ha quedado rezagada frente a una hiperinflación que, según el FMI, podría superar 13.800% este año.

Debido a ello, en algunos mercados los alimentos y productos básicos -muy escasos- cuestan hasta tres veces menos si se pagan en efectivo, con lo cual los pensionados podrían estirar su ingreso. El papel moneda incluso se vende informalmente al doble o triple de su valor.

Decenas de jubilados también protestaron en Ciudad Bolívar (sur), San Francisco y Maracaibo (oeste), donde algunas entidades informaron que el límite de efectivo fue fijado por la Superintendencia de Bancos. El pasado 20 de junio, Maduro aumentó la pensión de los jubilados a 4,2 millones de bolívares, pero solo un kilo de carne cuesta cinco millones. Este miércoles, los pensionados cobraban el retroactivo de ese aumento, por lo que se les depositó el doble. Llorando, Beatriz Mercado, de 79 años, se preguntaba para qué le alcanzarían los dos millones si solo en la farmacia gasta 12 millones.

El 4 de agosto empezarán a circular nuevos billetes que eliminan tres ceros a la moneda, pero el de mayor denominación hoy no alcanza para comprar ni un café.

Agencias ANSA y AFP, y

Ámbito Financiero

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