11 de julio 2016 - 00:00

Ausencia y enojo de un gobernador

El gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, aseguró que desistió de participar de los festejos del Bicentenario de la Independencia que encabezó anteayer Mauricio Macri debido a que "allá se iba a firmar una especie de pronunciamiento muy 'lavadito'", en referencia al "Compromiso para el Tercer Siglo de los Argentinos" que firmó el Presidente en Tucumán junto al resto de los mandatarios provinciales, a excepción de Santa Cruz y Chubut, que estuvieron representadas por sus vicegobernadores.

Rodríguez Saá comandó los festejos en el distrito puntano junto al vicegobernador, Carlos Ponce, y tras los actos señaló que se sintió "mucho más consustanciado con lo que escribió -el Papa- Francisco" al arzobispo de Santa Fe y titular de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor José María Arancedo. En la misiva en la que saluda al país por el Bicentenario, el máximo pontífice expresó que a la patria "no se la puede vender".

El gobernador de San Luis fue recibido a fin de mes por el ministro del Interior, Rogelio Frigerio. Durante un almuerzo en Casa Rosada, el mandatario puntano y su hermano, el senador nacional Adolfo Rodríguez Saá, reclamaron a Nación que acelere el mecanismo para abonar el abultado pago a la provincia tras ganar en 2015, en la Corte Suprema de Justicia, la demanda por el 15% de coparticipación federal que retuvo en los últimos años el Poder Ejecutivo -los gobiernos kirchneristas- para financiar a la ANSES.

"Cuando tuve que decidir, preferí quedarme acá con los latidos del corazón de Villa Mercedes, de San Luis, el Bicentenario de la patria y de lo que está sufriendo el barrio Eva Perón", sostuvo Rodríguez Saá para justificar el desplante a Macri, y agregó: "Son los 200 años de la Independencia declarada, pero la patria se construye con muchas cosas más y ahí estamos muy en deuda",