18 de marzo 2009 - 00:00

Austria: el ‘‘Monstruo’’ se enfrentó al relato de su víctima e hija

El ‘‘Monstruo’’ de Austria, Josef Fritzl, pudo ser fotografiado ayer en el tribunal de Sankt Pölten, pese al hermetismo que impuso el tribunal.
El ‘‘Monstruo’’ de Austria, Josef Fritzl, pudo ser fotografiado ayer en el tribunal de Sankt Pölten, pese al hermetismo que impuso el tribunal.
 Sankt Pölten, Austria - El austríaco Josef Fritzl, conocido como el «Monstruo de Amstetten» por haber secuestrado a su hija durante 24 años y haberle practicado violaciones por las que nacieron siete niños, se enfrentó ayer a un video con el testimonio de la víctima, Elisabeth, en el segundo día del juicio.
La audiencia comenzó a las 9 en el tribunal de Sankt Pölten, 60 kilómetros al oeste de Viena, a puertas cerradas, con el fin de proteger la identidad de las víctimas.
El proceso oral podría terminar antes del viernes, según lo previsto, de forma que el veredicto sería conocido el jueves por la tarde, señaló la vocera del tribunal, Franz Cutka.
El acusado, de 73 años, observó la primera parte del testimonio de su hija sin que se conocieran detalles de su reacción.
«Josef Fritzl ya ha dicho todo», declaró poco antes de la apertura de la sesión el abogado defensor, Rudolf Mayer.
El rostro del acusado pudo ser fotografiado por primera vez ayer. El lunes, Fritzl había mantenido oculta su cara tras una carpeta azul para evitar ser registrado por los fotógrafos y las cámaras de la cadena de televisión austríaca ORF, la única autorizada a filmar su entrada en la sala de juicio.
El hermetismo sobre el caso dispuesto por el tribunal es coincidente, según expertos, con la actitud de una parte de la sociedad austríaca, que mira para otro lado ante horrores de este tipo.
En la apertura del proceso oral, Fritzl se declaró culpable de incesto, violación y secuestro, pero rechazó los cargos de asesinato y esclavitud. El testimonio de Elisabeth, que hoy tiene 43 años, fue grabado en una cinta de once horas de duración, cuyos primeros fragmentos fueron mostrados el lunes. La víctima recordó «el martirio inimaginable» infligido por su padre durante un cuarto de siglo que la utilizaba «como un juguete» en una sala pequeña sin ventanas, plagada de humedad y suciedad, según la fiscal Christine Burkheiser.
Tras la lectura el lunes de las 27 páginas del acta de acusación, Fritzl negó la responsabilidad en la muerte, en 1996, en el sótano de su casa de Amstetten (130 kilómetros al este de Viena) de uno de los hijos del incesto al que habría negado atención médica dos días después de su nacimiento. La acusación de asesinato puede conllevar la cadena perpetua en Austria.
Al testimonio de la hija de Fritzl se sumó ayer el de una hora de un hermano de Elisabeth, Harald, que también fue grabado en video, precisó el portavoz del tribunal.
Los jueces no contarán con más que esos testimonios, dado que los hijos de Elisa-beth (tres que habían emergido a la vida pública y tres que padecieron el encierro con ella) y los otros hermanos se negaron a testificar, como también lo hizo la esposa de Fritzl, Rosemarie, como permite la ley austríaca.
Para apoyar la acusación de asesinato, el tribunal oyó el informe de un experto en neonatología para intentar demostrar la responsabilidad de Fritzl en la muerte del recién nacido.
El juicio proseguirá hoy a partir de las 8, en presencia de los 95 periodistas autorizados a seguirlo y con la intervención de la experta psiquiátrica Adelheid Kastner.

Agencias ANSA y AFP

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