9 de febrero 2011 - 00:00

Autoayuda, entre los griegos y el marketing

Autoayuda, entre los griegos y el marketing
M.A. Soupios y P. Mourdu-koutas, «Diez reglas de oro. La sabiduría de los griegos» (Barcelona, Ver-gara, 2010, 129 págs.)

Es un librito curioso. Pareciera que va a enfrentar desde el racionalismo de Sócrates, Platón y Aristóteles al pensamiento mágico de la «Ley de atracción» propuesto por Rhonda Byrne en «El Secreto» y «El Poder», y termina siendo una obrita de autoayuda plena de buenas intenciones. Los autores de apellido griego, Michael Soupios y Panos Mourdoukoutas, son profesores estadounidenses. Soupios enseña teoría política de Platón a Maquiavelo y publicó «La canción de la Helade», una historia cultural de la antigua Grecia, y es quien en este libro debe haber planteado lo teórico. A Mourdoukoutas, especialista en estrategia empresarial y liderazgo, pareciera haberle tocado el diseño de marketing editorial del tipo «The ten Golden Rules», donde entra del management a cómo cuidar un perro. Partieron de un dato de mercado: «Durante más de dos mil años, cualquier consideración acerca de la vida espiritual caía en la esfera privilegiada de la religión. Pero el desarrollo del laicismo moderno comprometió la credibilidad de lo religioso. Los imperativos espirituales siguen exigiendo atención en una época en que los mecanismos tradicionales para enfrentar esas necesidades se han vuelto cada vez más disfuncionales e ineficaces. Un remedio reside en recurrir a una tradición que no dependa de la fe sino que intente alcanzar una comprensión espiritual, la de la investigación racional que es el legado del antiguo helenismo».

Lejos están los autores de enfrentar las tradiciones religiosas monoteístas con las del paganismo. No van a hacer una lectura interpretativa de los mitos griegos. Ni a caer en las densidades francesas de Marc Sautet explicando en cafés «Para qué sirve la filosofía» o André Comte-Sponville explicando «El gusto de vivir». Y si bien no hacen como Jostein Gaarder entrar en «El mundo de Sofía» para visitar los caminos del pensamiento, también ellos inventan personajes.

Diez son las «Reglas de Oro»: Examina tu vida. Preocúpate sólo por lo que puedes controlar. Atesora la amistad. Experimenta el auténtico placer. Domínate a ti mismo. Evita los excesos. Sé responsable. No seas un necio próspero. No hagas daño a los demás. La bondad hacia los otros tiende a ser recompensada.

Cada uno de estos aforismos, extraído de un pensador griego, busca transformar una regla útil en la vida moderna.

A partir de ahí, en el típico estilo de los manuales formativos estadounidenses, se comienza con una anécdota ilustrativa, por caso, un anciano pobre pero feliz porque vivió intensamente. A partir de allí los autores comentan la premisa planteada, sumando casos a favor y en contra, la mayoría obvios o cursis, para concluir que la gran terapia es saber examinar la propia vida. Luego agregan un trabajo práctico, una serie de temas para meditar sobre lo planteado. Sin promocionar ni el hedonismo ni el estoicismo, las «Reglas» propuestas son incentivos éticos, reconocimientos de valores, que no dejan de estar moralmente bien. Y si los autores, con criterio opuesto a «la ética protestante y el espíritu del capitalismo», reiteran que el éxito, la riqueza y lo material muchas veces llevan a la infelicidad, acaso eso tenga que ver con la actual crisis.

M.S.