22 de abril 2009 - 00:00

Avatares de TV

Julián Weich regresó a la conducción con «Justo a tiempo» («Telefé»).
Julián Weich regresó a la conducción con «Justo a tiempo» («Telefé»).
- «Telefé» hizo debutar el lunes el programa «Justo a tiempo» de Julián Weich con 1 hora y 42 minutos de programación ininterrumpida, sin cortes publicitarios (estrategia para evitar la fuga de televidentes), y luego emitió un spot de ATA (Asociación de Teledifusoras argentinas) con pedido al Comfer para que controlara la publicidad «excesiva» de la TV por cable. Los canales abiertos suscribieron un pedido para que la TV paga respete los 12 minutos de tope que se estipula en la ley, lo que se comunicó más tarde durante la tanda comercial de «CQC». Se arremetía fuerte contra el cable: «¿Usted paga un abono para ver publicidad o para ver programación? ¿Acaso paga algo para ver TV abierta?». Se quejaban en ATA por las compensaciones que establece el cable mediante la que en algunas horas emiten 3 minutos de publicidad y juntan todo para el programa de mayor rating, por caso «Lost». La batalla de fondo surge por el éxodo de sponsoreo de la TV abierta al cable, producto de las tarifas que pidieron los canales abiertos a principio de año y que, según quejas de anunciantes, no parecieron contemplar el factor «crisis».

- El estreno de Weich fue lo segundo más visto del día, con 21.7, lo que no superó al inamovible de «Canal 13», «Valientes», que logró el lunes 24.7. Pese a que «Canal 13» ubica su novela en el primer lugar a diario, no gana el rating promedio y el lunes quedó cuarto en la franja 16 a 20. Este descenso obedece en parte al debut de «Casi ángeles» y excelentes 18.4, en tanto «CQC» no bajó tanto desde su debut: mantuvo muy buenos 21.6.

- El programa de Weich acierta en traer de vuelta a un conductor que explica en español cada juego, sin confundirse, divagar o perder el hilo, a diferencia de modelos, vedettes o «conductores», que están al frente de programas y no saben siquiera modular, lo que disimulan con risas exageradas. Desde Marley hasta Pamela David, la lista es numerosa. Weich además tiene carisma, aunque entre los colaboradores se cuenten Zaira Nara, puesta a embellecer y tocarse el pelo, «Fierita» y «Tuqui», ambos sólo correctos con sus chistes más o menos ocurrentes. Los juegos de «Justo a tiempo» apuntan a la suerte (acertar milésimas de segundos) o requieren de un mínimo conocimiento. Vía lucrativos llamados telefónicos 0600 (cada minuto cuesta más de 4 pesos) preguntaban al televidente cuántos meses terminan en «iembre», o la mitad del doble de cien, o los tres estados posibles del agua (¡con ayuda!), o dónde queda Mar del Plata. Y los concursantes no siempre acertaron.

- A tanta jugada política de todos los partidos, se sumó la de un insólito Aníbal Ibarra, quien concurrió con Daniel Malnatti a enfrentarse con los ciudadanos para «Telenoche» (el segmento similar al de «CQC» apunta a que la gente pueda decirles «todo» frente a frente). Lo lamentable fue un trascendido que ayer confirmó Ibarra en Radio Mitre, donde admitió que había adiestrado a varias personas allegadas para que sólo lo felicitaran y le dijeran cosas buenas. Avergonzado por la obviedad, el propio Ibarra pidió cortar la nota con un «por favor no me manden más gente» que será visto en «Telenoche» en breve, en una fecha no definida aún y con mínima edición para dejar claro el nuevo papelón de Ibarra.

- En «CQC» cualquier movilero sigue obteniendo respuestas amigables de Néstor o Cristina de Kirchner, con apretón de mejillas incluido (del matrimonio presidencial al movilero) y mínimas respuestas a preguntas sobre el bochorno de los candidatos testimoniales del oficialismo o las posibles postulaciones. También pasaron Sergio Massa y Florencio Randazzo, quien aseguró al notero que Kirchner y Daniel Scioli irían en la misma lista. Más tarde el propio ex presidente se lo desmintió. El movilero le propuso a Massa evitar candidatos que finalmente no asumirían. «Si total ganan la elección, usen los números del INDEC». Risas exageradas del jefe de gabinete y palmaditas en la cabeza del movilero.

- Debutó el fin de semana «Alguien a quien querer», en «Telefé», otro más sobre hombres y mujeres en busca de la pareja perfecta. En este caso, el participante del remedo de «Yo me quiero casar..» debe elegir entre tres personas, pero la innovación respecto del ciclo de Galán radica en la conductora española Lola Cordero, la escenografía y las cuestiones astrológicas/psicológicas que abundan (y aburren). Lo mismo ocurre con el acento español de la anfitriona, con el que buscan exotismo, igual que en los restaurants de Palermo en el que contratan gente que con acento colombiano o mexicano. Importa más que «suene lindo y diferente» a que se comprenda. En definitiva, hay menos para comprender en este programa de TV que cuando se pide un plato de la carta. No falta el ingrediente «Facebook»: «Alguien a quién querer» fue primero una red social que devino en programa de TV, con usuarios y perfiles enmarcados en una gran base de datos. En todos los casos, parece más fácil buscar que encontrar.

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