17 de junio 2009 - 00:00

Avatares de Tv

- Se tensa la relación entre Diego Gvirtz y «Canal 13», donde el productor que había sido llamado «el más temido del poder» hace dos años por revista «Noticias», y que ahora se encuentra en las antípodas de esa posición, pasó a ser (a juzgar por lo que se ve en pantalla) limitado por su propio canal. El sábado fue recortado en duración y Chiche Gelblung extendido. Hay quienes presumen que «TVR» podría salir de la pantalla de «Canal 13». El que no regresará es el otro ciclo de Gvirtz, «Duro de domar», mientras el productor avanza en negociaciones para desembarcar definitivamente en la estatal «Canal 7», donde ya produce «6 7 8». Se sugiere en pasillos, también, que el espacio de «TVR» sería ocupado por Andy Kusnetzoff.

- El sábado en «TVR» se dedicaron a criticar sólo a Francisco de Narváez y en menor medida a otros candidatos de la oposición, aunque no hubo menciones al kirchnerismo. Al postulante del PRO, sin embargo, no parece hacerle falta pantalla, pues se muestra en todos los programas de «América» y «América 24». De Narváez concurrió la semana pasada a «RSM» de Mariana Fabbiani, lo que fue levantado al día siguiente por Roberto Pettinato, también de «América». El conductor sostenía que Fabbiani estaba «embobada» con De Narváez, a lo que la conductora respondió que «Petti está celoso, que vaya a trabajar». Ambos lo harán codo a codo en la conducción de los Martín Fierro que televisará el canal de De Narváez el miércoles 15 de julio desde La Rural. Algo bueno de esa ceremonia: las elecciones habrán pasado.

- Los riesgos de las cámaras ocultas reales, no arregladas. En «Pasión de sábado», Ricky Maravilla reaccionó muy mal cuando quisieron hacerle creer que lo habían invitado a un programa de TV donde no dejaron de agredirlo ni a él ni a las «rickitas». Pero el bailantero estalló cuando llamaron a sus bailarinas «gatos», y fue allí cuando comenzó a propinar patadas y piñas a todos. Pronto intervino el conductor Hernán Caire, para explicarle que se trataba de «una jodita». Pero el bailantero no volvía en sí y tardó en creer que se trataba de un chiste. Las «joditas» de Tinelli nunca llegaron a terminar tan mal pues, se sabe, están armadas y guionadas.

- Lo que faltaba en «Bailando kids»: José María Listorti (reemplazo de Marcelo Tinelli quien desistió de conducir un segmento que no pasa los 10 puntos de rating) copió tanto a Tinelli que se llevó a la boca varias galletas juntas. En tren de imitar en todo al jefe, Listorti no encontró mucho más que copiar de Tinelli que las pruebas de los varios alfajores triples en la boca. Como sea, «Bailando Kids» terminará pronto pues trajo más críticas que beneficios. Será reemplazado por el «Comic 2009», otro cazatalentos que buscará cómicos.

- El «Gran cuñado» del lunes volvió a quedar segundo detrás de «Valientes», con la visita de Karina Rabolini, Daniel Scioli y su hija. Como todos los candidatos que concurren, quienes se empeñan en generar una imagen simpática y hasta «costumbrista», dijeron de Scioli que le gusta la sopa y la pasta frola pero que además corre todas las mañanas. Scioli repitió la misma frase de Massa: «Hay que cuidar y respetar más a la Presidenta», y más tarde Tinelli anunció los próximos invitados: Felipe Solá, Gabriela Michetti y Mauricio Macri. Siguen esperando la visita de Néstor Kirchner para el próximo jueves, previo a las legislativas. Pero aún no se ha confirmado.

- Aunque tiene carisma como conductor, a Julián Weich le es imposible sostener extensísimos segmentos de su programa «Justo a tiempo». El público responde con buen rating y se ubica siempre en el top five de los más vistos (el mejor de «Telefé»). Sin embargo, cansan los largos bloques donde debe adivinarse el personaje presente, para lo que realizan infinitas preguntas con respuestas, por regla, monosilábicas. Para peor, hay que tolerar a Zaira Nara y los malos chistes de Fierita. El único medianamente simpático allí es Tuqui. Peor la última innovación de los viernes, «En busca del chorizo de oro», donde se prepara un asado a lo largo del programa. Si bien alternan con otros segmentos y consiguen algo más de ritmo, el asado televisado no aporta demasiado al público. Más cerca de Maru Botana que de Julián Weich.

- Divirtió en «CQC» la parodia al spot de Presidencia de la Nación que llama a los empleadores a blanquear a sus empleados. El original que circula por los medios muestra al personaje que hace de «jefe», quien se dice decidido a poner en blanco a los últimos ocho empleados que estaban en negro y concluye «Tudo joia, tudo legal». En «CQC», se quejaban porque sus jefes, en lugar de blanquearlos, los negreaban, con la crisis mundial como pretexto.

- Adrián Suar estuvo en el programa de Jorge Rial para publicitar su estreno en teatro («El próximo año a la misma hora, junto a Julieta Díaz), pero además habló de la guerra entre canales y pareció hacer autocrítica: «Los programadores tenemos que bajar los decibeles». Además, admitió su derrota en rating.

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