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Avatares de TV
Las aclaraciones de la anfitriona de los Almuerzos de América vienen a cuento de los cruces que arreciaron esta semana con gente de la farándula que ella asegura, es «mandada» a agraviarla por el Gobierno de Cristina de Kirchner. Esther Goris, sin ir más lejos, le dijo a Gerardo Rozín: «Tengo constancia de que Mirtha ha defendido a la dictadura militar; era completamente cómplice». A su debido tiempo, el nieto de Mirtha, Nacho Viale, terció en el asunto con cuatro palabras para definir a Goris: «Está mal de la cabeza». Entre los defensores de Legrand se cuenta también Luis Ventura (invitado al almuerzo de ayer junto a Clara Mariño, Osvaldo Bazán y Osvaldo Granado), quien se mostró enfurecido en «Animales sueltos» contra Federico Luppi, por haber calificado a Mirtha de «ignorante y pobre de espíritu» en un programa de TV uruguayo. «Luppi no tiene autoridad moral para hablar», dijo, «porque siempre levantó la bandera de la izquierda mientras que con la derecha cobraba en dólares». También acusó al actor de «cagarla a patadas» a Haydée Padilla cuando estuvieron casados.
Con un promedio de 11,8 puntos, Canal 13 volvió a liderar el rating del miércoles, gracias a «Malparida» (24,2) y «Para vestir santos» (18,7), los dos programas más vistos del día. Telefé quedó en un lejano segundo lugar con un promedio de 8,6 puntos, y también dos programas en el top cinco: «Justo a tiempo» (12,3) y el flamante ganador de un Grammy «CQC», que obtuvo su mejor encendido en varias semanas: 11,3 puntos, seis décimas menos que «Telenoche», que ese día hizo 11,9. El tercer lugar fue para «Canal 9», con 5,4 puntos de rating promedio.
Una serie del cable que mantiene cierta inventiva pese a transitar su sexta y última temporada es «Nip/Tuck», sobre los cirujanos plásticos de Beverly Hills. Creada por el efectista Ryan Murphy (también responsable de «Glee»), en el último programa los médicos se enfrentaron a un dilema: se les pedía quitarle 70 kilos de grasa a un condenado a muerte, obeso desde ya, para que se le pudiera aplicar la inyección letal de manera efectiva, a cambio de sacar de la cárcel al hijo de ambos (uno es el padre biológico, el otro el adoptivo). Además, la novia de uno de los cirujanos, el ególatra y cruel Christian, le daba la noticia de su embarazo, ante lo que el hombre le proponía casamiento, siempre y cuando abortara.


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