13 de marzo 2009 - 00:54

¿Bajar retenciones sin impacto fiscal?

El tema retenciones se mantiene como un tabú de la discusión campo-Gobierno. Esta condición afecta particularmente a la soja, pero trigo, maíz y girasol sufren también las consecuencias. El blog Abuelo Económico ofrece razones para pensar en una modificación, sin impacto fiscal, para la castigada producción de trigo.

c Una breve referencia al estado de situación: el área destinada a trigo cayó un 21,5% y la producción un 50%. Para la próxima campaña, que se larga en pocas semanas, las expectativas más positivas hablan de mantener el área, no de salir a recuperar. Ergo, se necesita una señal que dispare la decisión de siembra.
c Un esquema win-win sería aquel en el cual el Gobierno no pierde ingresos fiscales y el productor tenga una señal de precios para que dispare su inversión (que debe ser creíble y sostenible).
c Ello puede ocurrir por la sencilla razón que a la fecha ya se exportó todo el remanente de trigo y no queda un grano para exportar hasta la próxima campaña (diciembre-enero 2010). De este modo, bajar las retenciones al trigo (a cero o a lo que fuere) no implicaría ningún esfuerzo fiscal ya que no se volverán a abrir los registros de exportación del cereal. Mientras tanto, el productor tendrá su señal y lo llevaría a invertir en este cultivo (incrementando la base imponible de otros impuestos).
c Es cierto, para los siguientes períodos se perderían estos ingresos no coparticipables. Pero para poner todo en su justa medida aclaro: las retenciones al trigo implican sólo el 1,7% del total recaudado por retenciones y el 0,2% de la recaudación total. No parece tan grave. Además, es más peligroso poner en peligro el abastecimiento interno de trigo que esta merma que registraría la recaudación, la cual, además, se verá parcialmente compensada con el Impuesto a las Ganancias, Ingresos Brutos, al Cheque, etcétera.

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