Durante el presente año -y a pesar del contexto- tuvimos éxito en mejorar muchos aspectos de nuestros servicios y soluciones digitales, a la vez que continuamos expandiendo la red de locales de Western Union y Pago Fácil. También incrementamos fuertemente las inversiones en tecnología para evolucionar los sistemas centrales de la empresa a parámetros de performance internacional, para sostener la mejora en productividad y eficiencia, con el foco en la reducción de costos operativos para compensar la subas por inflación y así proteger el margen.
También realizamos promociones para nuestros clientes de ambas marca, soportadas por campañas de comunicación y publicitarias que incrementaron el uso y la lealtad de los clientes.
Logramos a su vez sostener un ingreso competitivo en el mercado para nuestros empleados. Como es habitual, también les ofrecimos promociones y ofertas de crecimiento al talento local para ser parte de la empresa en otros lugares del mundo, donde son altamente apreciados por su creatividad y flexibilidad.
Trabajamos muy fuerte para poder sostener precios razonable para las entidades a las que servimos mediante Pago Fácil, así como a los clientes de remesas.
En lo relativo al negocio de remesas se profundizó la tendencia general de los últimos años de un crecimiento mayor de los flujos entrantes vs. los salientes, dada la situación macro económica local que motiva a los argentinos residentes en el exterior a ayudar a sus allegados locales, la creciente emigración y como contracara las fuertes limitaciones de los inmigrantes en la Argentina para generar ahorros y capacidad de envío a sus países de origen.
Respecto del cobro de servicios, hemos continuado desarrollando las opciones de pago de factura mediante medios electrónicos, tales como tarjeta de débito o las alianzas con la mayor cantidad y mejores Fintechs del mercado, ratificando nuestra empresa como la preferida absoluta de la industria para complementar cualquier billetera electrónica.
Tuvimos un año complejo pero productivo. También mejoramos la Fundación Western Union para el crecimiento durante los años que vienen. Estamos muy orgullosos de que la compañía siga creciendo, por nuestros clientes y socios comerciales -a los que servimos hace más de 25 años- y por nuestros colaboradores y sus familias.
Entre los desafíos de cara al año próximo, y que en lo personal me quitan el sueño, podría mencionar los obvios que nos afectan a todos, como inflación y restricciones para la importación de hardware; pero en particular, me preocupa la potencial suba de costos que el ecosistema bancario y procesadores de pago está planteando a las empresas de cobro de servicios, para procesar los pagos digitales y con tarjeta de débito. Esta suba continua e injustificada -al entender nuestro y de la cámara que reúne a las empresas de cobro extrabancario- forzaría a la industria de pagos en su totalidad a tener que limitar la oferta de medios de pago que tanto se ha trabajado en desarrollar y que beneficia a millones de clientes todos los meses.
También estamos ocupados tratando de lograr un aggiornamiento de las regulaciones relativas al envío y recepción de remesas que permitan mejorar los servicios al cliente, bajar costos de envío y recepción, a la vez que mejorar la experiencia en línea con los mercados internacionales. Las regulaciones tienen muchas oportunidades de mejora de cara al avance del siglo XXI que podemos hacer realidad gracias a la experiencia en más de 200 países donde operamos y más de 175 años de trayectoria que son la mejor garantía para aliados, reguladores y clientes.
Dejá tu comentario