10 de marzo 2014 - 00:00

Belén: con temas de cantautor suena mejor

Ana Belén volvió a presentar en Buenos Aires “A los hombres que amé”, que ya había estrenado el año pasado junto a Víctor Manuel.
Ana Belén volvió a presentar en Buenos Aires “A los hombres que amé”, que ya había estrenado el año pasado junto a Víctor Manuel.
Gira "A los hombres que amé. Actuación de Ana Belén (voz). Con Javier Saiz (bajo), Borja Fernández-Serrano (guitarra), Santiago Obarreche (saxo), Ángel Crespo (batería) y David San José (teclados). (Teatro Gran Rex, 8 de marzo).

Ana Belén
-en verdad, María del Pilar Cuesta Acosta, madrileña de impecables 62 años- es una visitante habitual de la Argentina. Y aunque aquí la economía está dando síntomas de complicaciones, todavía es una plaza atractiva para los españoles. Belén ya había presentado aquí su disco "A los hombres que ame" -un trabajo producido por su hijo, el pianista David San José Cuesta- cuando llegó hace menos de un año para algunos conciertos compartidos con su esposo Víctor Manuel. En este nuevo paso incluyó Rosario, Buenos Aires y La Plata y, luego de un salto hacia Chile, estará otra vez en la Argentina, en Bahía Blanca el 14.

"A los hombres que amé es una selección de canciones escritas por creadores masculinos que, según ella misma, le han marcado de algún modo la vida. Desde su compañero Víctor Manuel a sus coterráneos Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Kiko Veneno, Miguel Ríos, Pedro Guerra o Luis Eduardo Aute, a los latinoamericanos José Alfredo Giménez, Fito Páez, Chico Buarque, León Gieco o Pablo Milanés. Aunque en el show no faltaron canciones clásicas de su repertorio como "A la sombra de un león" o "El hombre del piano".

No todas las canciones le van igualmente bien a su estilo de cantante prolija, de afinación siempre impecable, de limpieza vocal sorprendente. Es preferible la Ana Belén de las piezas "de cantautor" Serrat, Guerra, Aute, su esposo- o de los boleros mexicanos que la más cercana al pop de Ríos, Sabina o Veneno. Y su quinteto también parece estar más preparado para la melodía acompañada que para los sonidos más rockeros.

Pero Belén tiene un piso profesional muy alto y una presencia escénica siempre seductora. Los precios de las entradas, que todavía no terminan de adecuarse a los nuevos tiempos, no le permitieron llenar esta vez el Gran Rex una sala que ha visto en muchos casos rebosante-. Pero tiene un público numeroso que la sigue y la ama y que volvió a demostrárselo.

R.S.

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