“Chi-rac”, de Spike Lee, impacto ayer en el Festival de Berlín, pero no tanto como “Zero Days”, documental del también estadounidense Alex Gibney, que echa luz, no sin audacia, sobre el programa de ofensiva cibernética del Gobierno norteamericano.
Especial para Ámbito Financiero - Berlín - El ángulo político que siempre ha caracterizado a la Berlinale se logró plenamente ayer con la proyección del poderoso documental norteamericano "Zero Days", de Alex Gibney. Graduado de la escuela de cine de UCLA, Gibney cultiva el documental político con rigor investigativo para esclarecer las zonas oscuras del poder, ya sea Enron, la intervención norteamericana en el Medio Oriente, los Wiki Leaks, o la organización seudoreligiosa Scientology.
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Con este documental en primera persona y llamando la atención sobre el proceso mismo de hacer cine de no ficción -una reflexividad que comparte con Errol Morris, otro reputado documentalista- Gibney echa luz, no sin audacia, sobre el programa de ofensiva cibernética del Gobierno norteamericano, puesto en marcha por George W. Bush y continuado por el presidente Obama a partir de 2009. Al margen del tema -el uso secreto de computadoras para atacar la infraestructura cibernética del enemigo- lo que interesa es cómo el director y su equipo de investigación abordan el tema: al estilo de un misterio policial, 'whodunit', que empieza por la punta del ovillo (las observaciones de una empresa de seguridad privada sobre un virus casi indetectable) y termina con un panorama amplio sobre esta nueva arma virtual y sus implicaciones para un mundo interconectado. Como alerta una entrevistada, "es el huevo Humpty Dumpty; una vez que se rompe ya no se puede arreglar'. A diferencia del cine activista de Michael Moore, donde la chanza y la primera persona ocupan el primer lugar, Gibney examina un asunto de política secreta de Estado desde todos sus ángulos, especialmente los militares y morales, proponiendo debatirlo en la plaza pública, con la mira en el bien común.
El documental ilustra entrevistas a expertos y altos funcionarios de los gobiernos norteamericano e israelí, que desarrollaron conjuntamente el virus Stuxnet utilizado contra el programa nuclear iraní, con material de archivo y gráficos animados, funcionales y elegantes. "Zero Days" tiene el ritmo y la estructura de un filme de espías, y no por entretenido deja de ser escalofriante. En un artículo publicado en la primera página del New York Times del martes sobre el documental y su investigación (que también se lee con la fruición de una novela de espías), no queda duda de la importancia del asunto. A quién sorprendería que Hollywood planeara un film de ficción sobre espías cibernéticos.
También impactó la proyección de "Chi-Raq", dirigida por Spike Lee, una de las películas más imaginativas que este director afroamericano ha hecho en mucho tiempo. Obra barroca, hablada en verso, con escenas de canto y baile en estilo rap, basada en la comedia "Lysistrata" de Aristófanes, "Chi-Raq" (Chicago + Iraq) pone sobre el tapete la jungla que es el barrio South Side de Chicago, con un número enorme de muertos y baleados mes a mes. Chicago no será el Peloponeso de los griegos, pero la estrategia de sus mujeres es la misma: negar a los hombres toda intimidad sexual hasta que no depongan armas. Mitad musical extravagante, mitad fábula con final feliz y tono didáctico, la película es un cri-de-coeur del director para sus hermanos de raza. Implícitamente, "Chi-Raq" comparte la premisa de "Zero Days", que el cine además de entretener, puede provocar cambios sociales y políticos.
El cine europeo visto estos días apunta por otro lado: historias íntimas, de personajes en crisis, como "La comuna", de Thomas Vinterberg, uno de los fundadores de Dogma 95, y la francesa "Noticias del planeta Marte". La primera es una recreación de la infancia de Vinterberg, en los años 70 en una comuna de Copenhagen. La brutalidad de sus films más representativos -"La celebración" o "La cacería"- queda disimulada por una capa de nostalgia y sonrisa, para mostrar, como notó el cineasta en la conferencia de prensa, que todo en esta vida es impermanente, con el amor a la cabeza. "Novedades del planeta Marte" es una liviana comedia surrealista, en donde un divorciado a cargo de dos hijos adolescentes sufre una serie de catástrofes disparatadas, que logran, sin embargo, deshelar su pasividad vital. Estas comedias fueron el contrapeso refrescante que ofreció la Berlinale en los ultimos días.
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