8 de abril 2013 - 00:00

Berlocq, el héroe de un triunfo sorpresivo

La inmensa alegría de Berlocq, el héroe del domingo. El chascomusense le otrorgó el quinto punto a la Argentina , que sorprendió y está en semis.
La inmensa alegría de Berlocq, el héroe del domingo. El chascomusense le otrorgó el quinto punto a la Argentina , que sorprendió y está en semis.
El revés del rival se va ancho y la locura comienza. El tipo mira incrédulo al público y a sus compañeros de equipo, todavía dimensionando lo que estaba ocurriendo. Los ojos le brillan, como si quisiera entrar en llanto. El pecho se le infla con tanta emoción, hasta reventársele. Quizás por eso decide destrozar su remera, a lo increíble Hulk. Se revuelca por el polvo de ladrillo ante tanta algarabía, como un niño en la playa. No se trata de un monstruo, pese a que lo que hizo tiene bastante de monstruosidad. El personaje en cuestión es Carlos Berlocq. El hombre que materializó un triunfo tremendo: 6-4, 5-7, 6-4 y 6-4 a Gilles Simon, ése que le dio a Argentina el quinto y decisivo punto para sacarse de encima a Francia, uno de los pesos pesados en el mundillo de la Davis, que vino como gran candidato al estadio Mary Terán de Weiss y se vio sorprendido.

"Fue la victoria más importante de mi vida. Por lejos, lo más lindo que me pasó en mi carrera". La frase de Berlocq permite enmarcar el significado de lo logrado. El oriundo de Chascomús, N° 71 del mundo, depositó a la Argentina en semifinales, dejando en el camino a la 13a raqueta mundial. Se trató de una versión agresiva de Charly, que, si bien cometió algunos errores, siempre fue el dueño de la iniciativa. Estimulado con el gran partido que le había planteado el viernes a Jo-Wilfried Tsonga, el líder de los franceses, al pupilo de Francisco Yunis no le tembló el pulso para inclinar la balanza, luego de que Tsonga venciera a Juan Mónaco y le dejara en suspenso la serie (2-2). "Antes de jugar el partido sentí mucho miedo. Incluso rezaba para que "Pico" le ganase a Tsonga o que Zeballos jugara en mi lugar", se sinceró Berlocq, que al igual que ante Alemania, por la primera ronda, se calzó el traje de héroe. En aquella ocasión, derrotando y lesionando a Philipp Kohlschreiber.

Al margen de lo hecho por Berlocq, lo del resto del equipo fue realmente épico. Cada integrante aportó un punto para sacar adelante una serie empinada, lo que sirve para ilustrar el compromiso y la unidad del equipo. Si bien ayer Mónaco se topó con la mejor versión de Tsonga, la victoria del viernes ante Simon fue la punta de lanza para desencadenar la ilusión. El otro eslabón en la cadena fue el dobles. David Nalbandian y Horacio Zeballos hicieron creer a todos que el pronóstico desfavorable a priori se podía torcer.

En definitiva, fue un verdadero batacazo. Argentina torció el rumbo de una llave compleja y avanzó a semifinales. Ahora viajará a República Checa, en septiembre, para tratar de meterse en la final. Y, por qué no, quedar a un paso del sueño de la Ensaladera.

Dejá tu comentario