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Boldt ya maneja la planta de Ciccone
Guillermo Moreno
La firma del contrato se produjo luego de que el juez interviniente decretara la quiebra de Ciccone a pedido de la AFIP, que tiene acreencias contra la empresa por unos $ 250 millones. La cifra es apenas parte del pasivo de la fallida, que acumula deudas tanto concursales como posconcursales.
Aprobación
A diferencia de lo que suele suceder en estos casos, la llegada de los nuevos inquilinos contó con la aprobación de los trabajadores, representados por el sindicato de Gráficos. «No queríamos que se repitiera el caso Massuh, que fue tomada por el Gobierno y poco después dejó de operar y los compañeros no cobraron un peso», dijo a este diario una fuente sindical. Cabe recordar que la papelera Massuh fue intervenida por el Gobierno a pedido del intendente de Quilmes (partido en el que está ubicada) con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, encabezando la fallida gestión.
Los 350 empleados de Ciccone, además, acumulaban cuatro meses sin percibir sus salarios. La empresa Boldt debió pujar por el alquiler con la empresa estatal Casa de Moneda; su propuesta resultó la elegida porque -entre otras cosas- ofreció pagar $ 4 millones por adelantado, monto que se destinó en buena parte a saldar las deudas con el personal.
La entrega en locación de la planta es obviamente una medida provisoria dispuesta por el juez de la quiebra, hasta tanto se concrete la venta de todos los activos de Ciccone para tratar de saldar sus deudas. Desde ya, la presencia de Boldt como operadora de la planta le otorga una ventaja inicial considerable sobre cualquier futuro pretendiente a comprarla.
Expansión
¿Qué harán allí los flamantes inquilinos? Básicamente lo mismo que hacen en su propia planta, pero que por problemas de falta de capacidad deben tercerizar: papeles de seguridad, cédulas para policías provinciales, billetes de loterías, etc.
Sin embargo, las posibilidades que ofrece la fábrica de Ciccone le permitirán a Boldt agrandar sus actividades en áreas como la impresión de papel moneda tanto para la Argentina como para otros países; también podrían introducirse en el -para ellos desconocido- mercado de la impresión de chequeras.
Boldt, la empresa que -entre otros intereses en el negocio de las apuestas es dueña de 50% del casino Trilenium en el Tigre- afrontará un gasto anual cercano a los u$s 10 millones sólo en salarios ($ 3 millones mensuales) y alquiler ($ 400.000 por mes). También se comprometieron a no despedir a nadie en el lapso del contrato.


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