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Bolsa americana en coyuntura importante de corto plazo
En 1930, el Dow recortó el 50% de la caída del año 1929, y 1930 fue positivo, precisamente la pierna intermedia de recuperación denominada técnicamente bear market rally, que une dos grandes caídas; en 1929 tuvimos la caída, en 1930 el bear market rally, y la última gran caída fue en 1931 para hacer piso en el gran bear market en 1932.
En este caso, el año 2009 debería tener el mismo comportamiento de 1930, es decir, recortar al menos el 50% de la caída desde los máximos de 2007 (14.198 puntos) a los pisos de 6.470 de marzo de 2009. Es esto lo que debe llevar a la recuperación comenzada en marzo a niveles de 10.300 de Dow y, potencialmente, a los 11.200 puntos del índice Dow Jones.
Por ello, nuestro análisis dice que el bear market de largo plazo no está finalizado; vimos la primera parte de la caída, y ahora estamos en la recuperación intermedia que debe llevarnos en el año 2009 hacia los 10.300-11.200 puntos de Dow para recién desde allí producirse la última pierna bajista de largo plazo que podría finalizar en el año 2011 por definición bien debajo de los 6.470 puntos de marzo de 2009.
Entonces, la tendencia de largo plazo en el Dow es bajista porque esperamos mayores caídas para los años 2010 y 2011; sin embargo, la tendencia de mediano plazo es alcista, claramente alcista; deberíamos tener mayores ganancias en 2009 para recortar al menos el 50% de las pérdidas desde los 14.198 hasta los 6.470 puntos y, potencialmente, el 62%. Nuestro escenario ideal es que veamos estos niveles de 10.300-11.200 hacia setiembre del año 2009. Estos niveles de Dow deberían ser compatibles con los 1.150 y 1.130 de Sp500, y niveles de 90-100 dólares en el petróleo.
Como hicimos notar en anteriores artículos, este movimiento alcista que creemos que tiene más para desarrollar en los próximos meses mutará la psicología y producirá el cambio de percepción de los participantes observadores y analistas.
Existirá un alto consenso en que el piso ha sido visto en las Bolsas, en la economía y que la acción coordinada de los bancos y del Gobierno ha tenido el efecto deseado. Ese convencimiento es el condimento de psicología necesario para tomarlo nuevamente al mercado contramano y retomar el sello para los años 2010 y 2011 que estamos proyectando. La secuencia de un bear market ABC de largo plazo tiene este comportamiento psicológico en el piso de la onda A, como fue en marzo de 2009, la exacerbación negativa fue muy alta y todos pensaban que los mercados seguirían bajando, con niveles de Citi en un dólar, Dow en 6.500, con todos los indicadores macroeconómicos muy negativos, hablando de recesión, desempleo, despidos, era común hablar de Dow en niveles de 5.000 o 4.000 y de numerosas quiebras.
En el piso de la A, el 90% de los participantes está negativo y adverso al riesgo; cuando empieza la onda B, primero la gente mira con sorpresa cómo se recuperan los precios, que se hace por cierre forzoso de cortos o vendidos, luego la gran recuperación incentiva a un regreso al mercado, y después al convencimiento de que el piso ha sido visto, será bien cerca del techo de la onda B en la zona de 10.200-11.200 de Dow en donde leeremos y escucharemos que la crisis ha tocado fondo, que la economía se recuperará antes de lo previsto y que la fenomenal inyección de liquidez logró el efecto deseado, y que el esfuerzo mancomunado de los países ha logrado vencer a la crisis.
El reconocimiento mayoritario de que la crisis fue atacada con éxito y de que la economía resurge es el condimento que vemos siempre en el techo de la onda B, el techo del bear market rally, y que preparará el mercado para la reanudación bajista; en este caso no debe ser la excepción y esperamos ello para setiembre de 2009. También para dicha fecha tal vez contaremos de nuevo con muchos participantes comprados y apostando por una recuperación que quedará truncada; así son los bear markets rally engañosos, hoy mismo pocos creen en la recuperación, y el mercado ha crecido desde los mínimos prácticamente un 30%-40%, en algunos mercados como los latinoamericanos mucho más. El último 30% o 50% de suba que nos queda en el bear market rally producirá que los pocos que hoy crean sean mayoría y sólo ahí el mercado estará vulnerable para retomar su tendencia bajista de fondo.
Sin embargo, remarcamos que la condición de psicología actual está mutando de un gran escepticismo a cautela; todavía debe pasar de esta cautela a una lenta llegada de la confianza para en setiembre estar en una confianza importante.
Nuevo rally
De acuerdo con este análisis es improbable que el techo del Dow de 8.591 (fuimos dos veces cerca de los 8.600 y no pudimos) sea un techo definitivo de recuperación. Es altamente probable bajo nuestro modelo que los máximos de 8.591 en el Dow y de 930 sean superados, y tengamos un nuevo y gran rally al menos hasta setiembre de este año, y que veamos los objetivos de 10.300 como mínimo en el Dow y de 11.200 como óptimo, y de 1.130 en el Sp500 como mínimo y de 1.220-1.230 como óptimo, para recién allí ver techos definitivos en los dos índices más importantes americanos.
Definitivamente, y como lo anticipamos desde reportes técnicos y desde estas líneas, las Bolsas de los mercados emergentes deberían ser la vedette de esta recuperación en 2009. De hecho, ya lo vienen siendo Brasil, la Argentina, India, China y Rusia; creemos que esta tendencia se acentuará y que tanto el Merval como el Bovespa superarán los máximos del año 2007, y éstos son los mercados para aprovechar en esta coyuntura.
Al considerar como altamente probable de acuerdo con nuestro modelo que los máximos de 8.591 puntos del Dow y 930 del Sp500 sean superados es que entramos al análisis de corto plazo para los dos índices al que agregaremos el análisis del NASDAQ 100.
Dow Jones
En el corto plazo, la caída desde los máximos de 8.588 puntos del 8 de mayo pudo haber descripto una figura correctiva completa en los niveles mínimos del jueves de 8.221 puntos, describiendo un plano normal correctivo, siendo la A la caída hasta los 8.230 del 15 de mayo, la onda B la falla en los niveles de 8.591, y la onda C en cinco movimientos culminado el jueves 21 de mayo en 8.221. Esta interpretación requiere que los niveles mínimos de 8.221 no sean perforados. La superación de 8.370-8.450, que es la resistencia del Dow, hará tener confianza a esta interpretación y sugerirá que ya estamos en la reanudación de la tendencia alcista de mediano plazo para llevar el Dow a los 9.000 puntos que debe ser la próxima escala dentro del camino hacia los objetivos de 10.200 y/o 11.200 del mes de setiembre de este año. Ahora bien, la perforación de los 8.221 puntos por el contrario desarmará la figura y sugerirá una corrección intermedia al otro soporte de 8.100 o más profunda aún a la zona de 7.700-7.500, si este último fuera el caso, el Dow estaría haciendo el hombro derecho de una figura clásica de cabeza y hombros, y recién desde allí produciría el rally que de todos esperamos que lleve el Dow a la zona de 10.300 y 11.200 puntos. Toda la atención, en consecuencia, en los soportes de 8.221 y 8.095 para esta semana; si éstos se mantienen y superamos 8.450, la tendencia alcista de mediano plazo nos entregará una inmediata recuperación hacia la próxima estación de los 9.000 puntos; si fueran perforados, tendremos una remake de malas noticias para justificar los 7.700-7.500, en donde vemos una nueva oportunidad de bajo riesgo técnico operativo para poder probar el lado comprado, en vistas al objetivo de los 10.200 y/o 11.200 para setiembre.
En el caso del Sp500, el panorama es similar: la caída desde 930 puede ser un plano normal ya culminado en los niveles mínimos de 879 puntos vistos el jueves 22 de mayo. La recuperación desde 879 puede ser la recuperación de la tendencia alcista de mediano plazo; en el caso del Sp500 será la superación de 900-910 el evento que clarificará un movimiento arriba de 930 hacia la próxima estación, que debe ser 950, no descartando los 1.000 puntos, dentro de un camino de mediano plazo que en setiembre posiblemente nos lleve a 1.130 o 1.220 puntos. Caídas debajo de 879 nos llevarán al soporte intermedio crítico de 866-870 puntos para allí tener una nueva oportunidad de retomar el movimiento alcista a los 1.000 en camino de los 1.230, caídas debajo de 866 sugerirán el escenario de ajuste profundo hacia la zona de 800-780 para recién, desde allí, producirse el rally que nos debe llevar a los 1.000, 1.230 y 1.320 puntos en el mediano plazo.
En el caso del NASDAQ 100, no puede apreciarse una figura en plano como la comentada en el Dow y en el Sp500 en los gráficos de corto plazo. Por lo tanto, debemos pensar que si el NASDAQ se recupera desde aquí y supera la fuerte resistencia de 1.390-1.400, tendremos alta confianza en un rally hacia la zona de los 1.470 puntos, acompañando el Dow y el Sp500. Ahora bien, el soporte del NASDAQ 100 se encuentra más abajo en la zona de 1.325-1.315 puntos. Si este soporte fuera quebrado, podríamos entrar en el ajuste más profundo a 1.240-1.200 desde donde debería generarse un gran movimiento alcista para un objetivo de 1.650 para setiembre próximo. Hay que estar atentos con la reanudación de las actividades: los soportes de 8.221-8.095 de Dow, 879-866 de Sp500 deben mantenerse para pensar en una salida desde aquí hacia los 9.000 y los 1.000 puntos respectivamente; caídas debajo de estos soportes sugerirán ajustes mayores hacia 7.700-7.500 y 800-780 para desde allí producirse un nuevo rally en busca de los objetivos que tenemos en 10.300-11.200 y 1.230-1.320 para setiembre del presente año 2009.
Veremos...


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