Botnia: planteará hoy la Argentina malestar a Uruguay por flexibilizar controles ambientales

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El conflicto con Uruguay por la instalación de la pastera UPM (ex Botnia) se convirtió en un problema crónico para los gobiernos de Cristina de Kirchner y José Mujica. En este contexto, el canciller Héctor Timerman le transmitirá hoy a su par Luis Almagro el malestar de la Argentina por la reciente modificación de una ley ambiental uruguaya que flexibiliza los controles sobre la polémica planta.

«Unilateralmente, hacer algo de esto es repetir la historia que ocurrió desde 2003 y que terminó en el fallo de La Haya», anticipó el presidente de la delegación argentina en la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), Hernán Orduna.

El funcionario explicó que desde el fallo de la Corte Internacional de Justicia, Botnia quedó bajo el paraguas de ese organismo binacional y que toda modificación debe someterse a él.

La semana pasada, en simultáneo con el ingreso del comité científico a la planta para la toma de muestras, el Gobierno uruguayo dio a conocer una resolución del Ministerio de Ambiente en la que aumentaba a 37° la temperatura máxima de vuelco de efluentes.

El cambio implica agregar al río Uruguay calor y energía adicional, por lo que de acuerdo con la definición de contaminación, se estarían introduciendo sustancias o energía con efectos nocivos.

Protocolo

«La CARU había ya acordado el protocolo para medir la planta Orión (UPM) y los parámetros son los que están previstos en el decreto uruguayo Nº 253 del año 79», explicó Orduna.

«No es lo mismo tirar agua caliente al río con una manguerita, que lo que hace esta planta que echa 800 litros por segundo todos los días del año. La cantidad de calor que se está incorporando al río es muy grande», evaluó el ingeniero.

«Resulta sorprendente que de golpe, dos días antes de que se ingrese a medir temperatura, se modifiquen los valores máximos. Eso no ocurre en ningún lado», enfatizó.

Además, el Gobierno argentino planteará hoy en la reunión que se realizará en la Cancillería la sucesión de «falacias» en las que viene incurriendo Uruguay. «Varias cosas que dice la resolución, no son ciertas», subrayó Orduna en declaraciones al Canal 4 de Gualeguaychú. Recordó que en el primer ingreso del comité científico a la pastera, se observó que infringía la normativa uruguaya que prohíbe la dilución de efluentes (Art. 11 del decreto 253). «Por ello, la Argentina, a través de la CARU, solicitó el cese del mecanismo. Sin embargo, en la resolución dice que en una reunión de cancilleres del 14 de noviembre se acordó solicitar una modificación del proyecto. Eso no es cierto. Nunca la Argentina habló de modificar parámetros. Eso es una falacia», aclaró el funcionario.

La decisión uruguaya también exasperó el ánimo de los combativos ambientalistas de Gualeguaychú, que el domingo volvieron a marchar para exigir que se relocalice la pastera y anunciaron que a partir de esta nueva contramarcha profundizarán las medidas de fuerza.

Muestras

Mientras todo esto ocurre, la CARU estima que a fin de este mes o principios de junio, el comité científico iniciará la toma de muestras dentro de la pastera y del río Uruguay que serán enviadas a Canadá para su análisis, mientras se completa el proceso de habilitación de los laboratorios argentinos y uruguayos.

Una vez que el proceso esté en marcha, los datos se harán públicos, posiblemente en tiempo real a través de pantallas colocadas en Fray Bentos y Gualeguaychú, según la propuesta de Cristina de Kirchner que cuenta con el visto bueno de la delegación uruguaya.

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