15 de diciembre 2008 - 00:00

Botón vs. voto a mano alzada en Legislatura

La revelación acerca del voto de dos legisladores macristas que apretaron el pulsador propio y el ajeno durante la sanción de un convenio de la Ciudad de Buenos Aires con Chubut abrió paso a todo tipo de especulaciones políticas. La intriga amenza con seguir hoy con una guerra de videos testimoniales sobre las sesiones, para argumentar que la situación ya se dio en otras ocasiones sin sonrojar a nadie en sus bancas.
Durante una sesión de la Legislatura porteña, los diputados de PRO Silvia Majdalni y Oscar Moscariello acudieron a los pedidos de sus compañeros de bloque, Cristian Ritondo y Daniel Amoroso, quienes se encontraban parados en el recinto.

Ironía

«Turca, ¿me votás?», le pidió Amoroso a Majdalani, vecina de banca. Lo propio hizo Ritondo con Moscariello, al punto que la ocasión le fue propicia a Aníbal Ibarra para preguntar con ironía: «¿Es un voto inalámbrico?». Replicó Diego Santilli, quien conducía la sesión, a Majdalani: «¿Vos le votaste? No lo hagas más?».
Pero la difusión de esa irregularidad administrativa disparó otras cuestiones. En principio, en PRO creen que los aliados de Gabriela Michetti les jugaron una mala pasada a sus adversarios internos del peronismo, Ritondo y Amoroso. Otros, en cambio, aseguran que Ibarra agrandó la cuestión, ya que no sería lo mismo estar presente en el recinto, aunque otro toque el pulsador que llevar un diputrucho -como el que se detectó en Diputados cuando se privatizaba Gas del Estado- o alterar el resultado de una votación. Lo cierto es que Santilli está dispuesto a llevar el caso a la Junta de ética de la Legislatura para que también analice su propia conducta, ya que debía haber anulado la votación y llamar nuevamente, pero todos quieren despejar sospechas acerca de otras «irregularidades» que podrían haber tenido lugar sin ser advertidas a la hora de aprobar leyes. Un caso fue, por ejemplo, la semana pasada, cuando se sancionaba la creación del llamado Polo Tecnológico y en principio parecía perder el macrismo. En el desorden se volvió a llamar a votar y fue el diputado Guillermo Smith, de la Coalición Cívica de Elisa Carrió, quien votando en contra de su bloque dio quórum para que la ley se aprobara. Smith acusó ahora a Ibarra de «montar una operación» en su contra.
La discusión será hoy dura en la Legislatura, que padece otras irregularidades: el sistema electrónico para votar es nuevo y el reglamento no lo contempla; en cambio, impone que el voto se realiza a mano alzada, todo un incoveniente para la Junta de ética que debe analizar el caso y resolver la suspensión, multa o expulsión de los diputados que votaron dos veces. Por el momento, el kirchnerismo ya anticipó que revisará los videos grabados por la propia Legislatura en cada debate, para comprobar si hay otros casos como el revelado. También lo harán en PRO, donde aseguran que en otras bancadas también se prestan el pulsador.

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