19 de julio 2012 - 00:00

Brasil: analizan más estímulos entre manifestaciones y huelgas

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, expresó ayer su satisfacción ante la aprobación en el Congreso de u$s 22.500 millones para la industria. Dijo además que analiza más iniciativas para estimular la reactivación de la economía, afectada por la crisis global. Sus declaraciones se conocieron el mismo día en que la mandataria enfrentó la mayor movilización sindical de su gestión, con al menos 10.000 personas de 33 organizaciones sindicales que se manifestaron por aumentos de salarios en el sector público en la Explanada de los Ministerios de Brasilia.

Rousseff aseguró estar «muy feliz» ante la aprobación de un paquete de medidas, esencialmente créditos del Estado a tasas de interés bajas, dentro del programa Brasil Mayor lanzado por ella misma para respaldar a la industria, dijo el exministro de Trabajo Carlos Lupi, tras una audiencia en el Palacio del Planalto.

Durante el encuentro, la mandataria habló de «su preocupación frente a la crisis» y aseguró que «el Gobierno está tomando» medidas y analiza la adopción de nuevas iniciativas para incentivar la producción y el consumo pues confía en que ése es el camino para acelerar el ritmo de la economía, publicó ayer Estado de Sao Paulo.

El Gobierno aspira a que el PBI crezca más del 2,7% este año, dijo recientemente el ministro de Hacienda, Guido Mantega, pero estima que el crecimiento será de sólo el 1,9% mientras el FMI prevé un avance del 2,5%.

Está previsto que en los próximos días sea lanzado otro capítulo del Programa de Aceleración del Crecimiento, en el que se anunciarán obras de infraestructura y la concesión de aeropuertos a la iniciativa privada.

Pero a la vez, unos 350 mil empleados públicos se encuentran en huelga desde hace 30 días en reclamos de aumentos salariales. Esto llevó a que ayer se produzca una numerosa manifestación, que cortó las principales avenidas que llevan hacia la Casa de Gobierno y el Congreso. «El Gobierno debe negociar, porque de lo contrario la huelga, que es un derecho, va a continuar», advirtió el nuevo presidente de la Central Única de Trabajadores (CUT), Vagner Freitas.

La CUT es tradicionalmente aliada al gobernante Partido de los Trabajadores y uno de sus fundadores fue el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva. El eslogan de la marcha fue «Negocie, Dilma» y participaron todas la agrupaciones del Foro Nacional de Entidades de Empleados Públicos Federales.

El secretario general de la presidencia, Gilberto Carvalho, recibirá hoy a una delegación de cinco centrales sindicales para escuchar los reclamos de reajuste salarial, detenidos desde 2008.

Los organizadores estimaron la asistencia en 20.000 personas. «Nos movilizamos debido a la intransigencia del Gobierno, que dio prioridad a otros gastos y no le importa el servicio público. El paro sigue hasta que no sean cubiertas las expectativas», afirmó José María de Almeida, de la central sindical Conlutas.

Agencia ANSA

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