Hasta el momento, dicha medida sólo beneficiaba a los sectores de la construcción, servicios, alimentos y bebidas."Queremos dar más competitividad a la industria brasileña y reducir la inseguridad jurídica", afirmó Mantega tras un encuentro con representantes de la Confederación Nacional de Industrias (CNI).
Para el ministro, la ampliación de dicha medida a otros sectores de la industria ayuda a mantener la competitividad de la industria brasileña en el exterior: "en la práctica, es un equilibrio entre empresas brasileñas y extranjeras".
Mantega también informó que el Plan Reintegra, que concede subsidios a exportadores de bienes manufacturados, será permanente, con alícuotas definidas cada año.
Los beneficios fiscales anunciados ayer forman parte del paquete de medidas adoptado por la presidenta y candidata a la reelección, Dilma Rousseff, para recuperar la confianza de los empresarios tras los poco optimistas datos económicos divulgados recientemente.
La economía de Brasil, el país más industrializado de América Latina, se encuentra actualmente en "recesión técnica" después de acumular dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo.
Luego de haber crecido un 7,5 % en 2010, la economía avanzó un 2,7 % en 2011, sólo el 1,0 % en 2012 y un 2,3 % en 2013 y los analistas del mercado financiero creen que se situará este año en torno al 0,33 %.
La previsión de los expertos coincide con un informe difundido ayer en París por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que advierte sobre una recuperación más lenta de lo esperado en las principales economías del mundo y calcula que la expansión económica en Brasil será este año del 0,3 %.
| Agencia EFE |

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