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Brasil refugia a tres acusados de terrorismo
El juez Luis Tapia Pachi, el presidente de la Unión Juvenil Cruceñista David Sejas y Lorgio Balcázar, que era gerente del Comité pro Santa Cruz, huyeron hace dos años al oeste de Brasil para evitar su detención por orden del fiscal Marcelo Sosa, quien investigó un caso de terrorismo y secesión en Bolivia.
El CONARE, integrado por representantes del Gobierno, la Policía Federal, Cáritas y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), optó por conceder el beneficio del refugio a Tapia, Sejas y Balcázar tras una larga evaluación.
Los tres ciudadanos bolivianos -todos del departamento de Santa Cruz- fueron implicados en el caso de supuesto terrorismo y secesión. Además se precisó que Sejas y Balcázar tuvieron nexos con Eduardo Rózsa, presunto líder del grupo secesionista.
El boliviano-croata Rózsa y otros dos europeos resultaron muertos en el operativo policial que se realizó el 16 de abril de 2009 en el hotel Las Américas de Santa Cruz de la Sierra. Además de Rózsa fallecieron Arpad Magyarosi (un rumano de origen húngaro) y Michael Martin Dwyer (irlandés).
El caso de terroristas y separatistas en Bolivia ya provocó la detención del húngaro Elod Toazó y del boliviano-croata Mario Francisco Tadic Astorga, que están en la cárcel pública de La Paz. Tadic fue miembro del Ejército croata de 1991 a 1999.
También están involucrados los bolivianos Alejandro Gelafio Santisteban, Juan Carlos Gueder, Alcides Mendoza, Zvonko Matkovic Ribera y otros que están presos en La Paz, mientras que Hugo Vásquez se encuentra en la cárcel Palmasola, de Santa Cruz de la Sierra. Otros tres tienen arresto domiciliario.
Unas 39 personas fueron imputadas en la investigación del fiscal Marcelo Sosa. Otros, como el adinerado empresario Branko Marinkovic, que supuestamente habría financiado la presencia de los mercenarios europeos, huyeron de Bolivia, al igual que otras personalidades de la ciudad boliviana de Santa Cruz de la Sierra.
El diario El País de España publicó en diciembre cables filtrados por WikiLeaks que señalan que la evidencia pericial recabada en las habitaciones 456, 457 y 458 del hotel Las Américas, de Santa Cruz de la Sierra, de la que se hizo eco en su día la prensa boliviana apunta a una ejecución extrajudicial de los tres europeos.
El grupo de europeos comandados por Rózsa, según versión de la embajada estadounidense, «fue contratado en realidad por los servicios de inteligencia bolivianos para montar una falsa trama terrorista».
El caso de terrorismo y secesión tuvo un nuevo giro el jueves pasado cuando se difundió un video donde un alto funcionario del Gobierno de Evo Morales sobornaba al parecer con 31.500 dólares a Ignacio Villa Vargas para que huyera a la Argentina.
Villa Vargas fue considerado por el fiscal Sosa como testigo clave en este caso, y sus testimonios sirvieron para detener a varias personas.
Agencia DPA


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