23 de julio 2015 - 00:20

Brecha dispara demanda de autos (pero faltan)

Los vendedores de autos recuerdan 2013 con nostalgia. Fue el año en el que se alcanzó el récord de ventas con 960.000 unidades comercializadas. En el sector todos saben que si bien en aquel entonces había una demanda genuina, algún extraño fenómeno se produjo para que se alcanzara esa cifra. Ese hecho misterioso que provocó lograr el mejor año de la historia estuvo relacionado con el dólar, más precisamente con la brecha entre la cotización oficial y el paralelo

Por esas particularidades que tiene la economía argentina, el valor de los 0km en el país, hace dos años, era de los más bajos del mundo si se medía según el valor del "blue". Eso provocó que muchos, con dólares billetes en la mano, aprovecharan esa ventaja, los vendieran en el mercado ilegal y fueran a comprar vehículos en pesos, en especial los importados de alta gama. "El volumen estaba inflado" sintetizan en las concesionarias para definir aquel momento.

Hoy, con esa brecha otra vez por encima del 60%, la situación no se repite. Esto no se debe a que esa "bicicleta" no se pueda hacer porque dejó de ser redituable. El negocio sigue siendo tan atractivo como antes. El problema es que a diferencia del escenario que existía dos años atrás, cuando la oferta de autos era abundante y variada, en la actualidad hay importante faltantes de 0km, en particular en el segmento medio y premium. Los operadores del sector aseguran que se incrementó la demanda en los últimos días pero no se concretan las ventas por escasez de autos.

"Hay más consultas a partir de que el ´blue´ comenzó otra vez a subir pero los modelos que busca ese tipo de cliente que sigue la variación de la cotización del dólar no están disponibles por las trabas a las importaciones...", explicó el gerente de una concesionaria.

Para evitar la salida de dólares, el Gobierno dispuso a comienzos de 2014 un aumento de los Impuestos Internos que encareció el costo de los autos de mayor valor. También restringió la entrega de dólares a importadores y terminales, lo que provocó que redujeran las compras en el exterior. A esto se suman las demoras para autorizar las DJAI, un permiso previo de importación que otorga la Secretaría de Comercio que conduce Augusto Costa. Todo esto hace que haya una demanda insatisfecha por la falta de determinados modelos. En algunos casos se dejaron de comercializar hasta que cambien las condiciones.

Se calcula que entre los autos premium que ya no se importan (las ventas de este segmento cayeron 80% de un año a otro) más vehículos que llegan a cuentagotas por esas restricciones, el mercado tiene un faltante del orden de los 60.000 vehículos. Es decir, habría clientes para comprar esos modelos si hubiera disponibilidad. "Hay autos, especialmente chicos, que no tienen gran demanda, pero faltan los que quieren los consumidores con mayor poder adquisitivo", aseguró el representante de una marca importada, que agregó: "Nosotros podríamos vender el doble de autos que vendemos pero no tenemos unidades por las restricciones a la compras en el exterior".

Esta paradoja repercute en el volumen de operaciones. Este año el mercado está cayendo alrededor del 17% respecto de 2014. De no existir estas limitaciones, la baja sería más atenuada. Si bien en junio se registró una suba de las ventas comparadas con el mismo mes del año pasado, el primer incremento en 17 meses, los patentamientos de julio vienen otra vez en baja, en el orden del 5%, cuando faltan contabilizar 10 días. De esta manera, el mercado se encamina a cerrar el año con un volumen de unas 600.000.

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