12 de noviembre 2009 - 00:00

Brodsky y sus memorias de “La cumparsita”

Mar del Plata (Enviado) - Mientras crecen los elogios para la palestina «El tiempo que resta», de Elia Suleiman, dos películas más se sumaron ayer a la lista de premiables de la competencia oficial: la finlandesa «Cartas al padre Jacob», de Klaus Haro, pequeña pero honda y sentida anécdota sobre el perdón, a través de una presidiaria que debe cuidar de un viejo cura ciego y su correspondencia, y «Habitación y media», del ruso Andrey Khzhanovsky, enorme, expansiva inmersión en las memorias familiares del premio Nobel Joseph Brodsky, mezclando noticieros, dibujos animados, collages, comedia y nostalgia, muy a lo ruso y con «La cumparsita» en alguna escena de alegría conyugal.

«Brodsky decía que era el mejor tango que escuchó en su vida, los patinadores artísticos y los rusos en general, amamos ese tango, y yo mismo lo pongo y bailo al compás, cuando estoy solo», contó don Andrey, de 71 años, todavía emocionado de haber conocido esta semana el Tortoni. «Estuve allí, pasé mi mano por la mesa donde quizás estuvieron Borges o García Lorca», sonreía.

Una tercera película, también vista ayer, la griega «Colmillos», de Yorgos Lanthimos, aburrida metáfora de unos padres que mantienen a sus hijos en un «castillo de la pureza» bastante impuro, con escenas «para espantar a los burgueses», logró al menos espantar de la sala a varios burgueses y no burgueses, pero no mucho más.

P.S.

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