20 de febrero 2009 - 00:00

Brutal asalto y tiroteo en Floresta

Siete ladrones asaltaron la casa de un comisario retirado de la Policía Federal, en Floresta, golpearon e hirieron con un cuchillo a la esposa y a la hija de éste y amenazaron con violar y secuestrar a su nieta de 7 años hipoacúsica, pero finalmente tres de ellos fueron detenidos tras un tiroteo con el dueño de la vivienda.
En el enfrentamiento resultaron heridos dos de los tres detenidos, ambos menores de 13 y 16 años, mientras que el restante apresado es un joven de 19, que está ileso.
El hecho fue dado a conocer ayer, aunque ocurrió el pasado martes en la vivienda situada en Pergamino 441, donde viven el comisario inspector retirado José Alé y su esposa Cristina, que cuenta con varias cámaras de seguridad, aunque aún no fueron puestas en funcionamiento.
En momentos en que el matrimonio se hallaba con una de sus hijas y una nieta de 7 años que padece hipoacusia ingresaron a la casa, aparentemente con una llave, siete delincuentes armados que amenazaron primero a la esposa de Alé.
La mujer relató ayer que los delincuentes «eran siete dispuestos a todo», que se mostraron sumamente «violentos» y que la sometieron a tormentos psicológicos, ya que amenazaron con quemarla con una plancha, secuestrar a su nieta y violarla. La irrupción de los delincuentes fue advertida por el comisario retirado y por su hija, el primero de los cuales fue reducido cuando se aproximó a su esposa, mientras que la segunda alcanzó a correr hacia la terraza de la casa para pedir ayuda a los gritos.
Uno de los delincuentes comenzó a perseguirla y alcanzó a aplicarle una puñalada en un hombro, aunque la mujer salió a la terraza, donde la familia tiene un perro muy grande, lo que motivó que el ladrón desistiera de seguirla.
«Mi marido hacía de mediador, ellos enchufaron una plancha y no paraban de decirme: 'Te vamos a planchar', me tenían ahorcada y no podía respirar. Mi marido les decía que si iban a robar, que roben, pero que para algo más lo iban a tener que matar primero».
Cristina contó que arriba de una mesa había un sobre con 1.200 pesos para hacer un pago y que los delincuentes se lo llevaron, ya que no querían otra cosa más que dinero.
«De repente me bajaron a la nena, me dijeron 'me la llevo' y otras cosas más, que la iban a violar y que la iban a cortar en pedazos. Ahí uno de ellos dijo que venía la yuta y mi marido les dijo que se vayan», recordó la mujer.
«Antes de irse -recordó Cristina- uno le dijo a mi marido: 'Yo a vos, vieja, te voy a matar', le gatillaron una vez pero no salió la bala y se fueron». «Mi marido nunca se identificó como policía, si no, no estaba vivo», aseguró la mujer.
Al huir de la vivienda, uno de los ladrones disparó contra Alé, aunque el tiro no salió. Una vez en la calle, los delincuentes comenzaron a correr en distintas direcciones seguidos por el comisario retirado, que en la vereda extrajo su arma y les disparó.
Las fuentes precisaron que a la vuelta de la casa, en Pergamino y Tandil, fue detenido uno de los delincuentes, quien presentaba un impacto de bala en una pierna y otro en el abdomen, mientras que más tarde, en el cruce de la Autopista Dellepiane y Lacarra, atraparon a otros dos, uno de ellos también baleado.
Los tres sospechosos, de 13, 16 y 19 años, quedaron detenidos, pero los dos menores heridos fueron alojados en el hospital Piñero.