30 de agosto 2012 - 00:00

Brutalidades merodean la platea

Cuando la representante de Puerto Rico, Zoraida Fonalledas, se acercó al estrado, se desató un aluvión de improperios y reivindicaciones nacionalistas (imagen captada de la TV).
Cuando la representante de Puerto Rico, Zoraida Fonalledas, se acercó al estrado, se desató un aluvión de improperios y reivindicaciones nacionalistas (imagen captada de la TV).
Tampa - La convención republicana fue empañada por dos actos de racismo por parte de los asistentes en momentos en que el candidato Mitt Romney busca captar el respaldo de las minorías.

Los organizadores del evento informaron ayer que el martes expulsaron a dos asistentes por dirigir comentarios racistas contra una camarógrafa afroamericana. Según el periodista David Shuster, uno de los presentes -no transcendió si se trató de un delegado republicano- lanzó maní a una camarógrafa de CNN y le espetó: «Así es como alimentamos a los animales».

En un breve comunicado oficial publicado por la organización se confirmó que «dos asistentes fueron expulsados por exhibir un comportamiento deplorable. Su conducta fue inexcusable e inaceptable. Ese comportamiento no se tolerará». El canal CNN, que tiene un gran equipo desplegado en Tampa, confirmó lo ocurrido.

Ayer fue la primera jornada con una agenda completa en la convención, que finalizará hoy. En ella, dos de los principales oradores fueron personas de raza negra, la candidata a congresista Mia Love, que pidió el voto por Romney para mejorar la economía, y Artur Davis, un congresista demócrata hasta 2011 que se pasó a las filas republicanas.

La exsecretaria de Estado Condoleezza Rice, la primera mujer afroamericana en ocupar ese cargo, estuvo presente el martes a la noche en la tribuna durante los discursos de Ann Romney y del gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie.

También el martes, cuando tocó dar paso a la votación de los delegados de cada estado en la que se oficializó la candidatura de Romney, la representante de Puerto Rico, Zori Fonalledas, se acercó al estrado para informar el número de apoyos que le otorgaba al exgobernador de Massachusetts. En ese momento, la totalidad del estadio estalló al grito de «¡USA!, ¡USA!», «¡Échenlos!», algunos visiblemente encolerizados.

«En el momento en que (Fonalledas) comenzó a hablar en su inglés con acento, algunos en el público comenzaron a gritar», indicó Jack Hitt, colaborador de la revista Harpers. La mujer, visiblemente indignada, intentó dar su respuesta sin éxito, por lo que el presidente de la convención, Reince Priebus, pidió calma.

Curiosamente, poco después se aprobó la plataforma política republicana, en la que se apoyó el derecho de los puertorriqueños, que son todos ciudadanos estadounidenses, a ser admitidos como un «estado plenamente soberano, si así lo determinan libremente».

Agencia EFE y Ámbito Financiero

Dejá tu comentario