21 de marzo 2011 - 00:00

Buenas y variadas “músicas del mundo”

Pese a que el cierre propiamente dicho fue con el reggae de Tryo, la orquesta norteamericana Pink Martini y, antes, el argentino Kevin Johansen fueron los preferidos del público el último día del 2° Festival de Otoño- Músicas del mundo.
Pese a que el cierre propiamente dicho fue con el reggae de Tryo, la orquesta norteamericana Pink Martini y, antes, el argentino Kevin Johansen fueron los preferidos del público el último día del 2° Festival de Otoño- Músicas del mundo.
2º Festival de otoño. Músicas del mundo. Noche de cierre. K. Johansen + The Nada, Pink Martini (Dir. T. Lauderdale) y Tryo (Cyril Célestin, Christophe Petit, Manu Eveno y Daniel Bravo). (Bs As Lawn Tennis Club; 19/3).

Las siete noches del 2° Festival de Otoño, Músicas del mundo arrancaron el domingo 13 en La Trastienda con la actuación de los peruanos de Novalima, continuó en el mismo escenario los días subsiguientes con Ivri Lider (Israel), Berry (Francia), Puerto Candelaria (Colombia) y Vinicio Capossela (Italia). El cierre fue este fin de semana con dos shows en formato festivalero -con stands, escenario alternativo, patio de comidas, etc.- en el bellísimo espacio del Buenos Aires Lawn Tennis Club con Olodum (Brasil), Petrona Martínez (Colombia) y La bomba de tiempo (Argentina), el viernes, y Kevin Johansen + The Nada (Argentina), Pink Martini (EE.UU.) y Tryo (Francia), el sábado.

En la noche final y bajo un cielo claro y una luna espléndida, nos tocó ver y escuchar a tres grupos distintos. Es más conocido lo del argentino Johansen, que cumplió ampliamente con lo suyo y tuvo al germano-italiano Vinicio Capossela como invitado en el final de su set. Nos detendremos un poco más entonces en los extranjeros.

Pink Martini es una pequeña orquesta, liderada por el compositor y pianista Thomas Lauderdale, muy difícil de encasillar. Formada por músicos de distintos países que producen una tímbrica variada -trompeta, violín, teclas, guitarra, contrabajo, mucha percusión incluso latina- hacen boleros, rumbas, pop, temas con aire de folklore mediterráneo, canción urbana, repertorio de music hall o piezas que suenan a cabaret alemán de entreguerras. Como voz principal, China Forbes canta en inglés, claro, pero también en francés, castellano, italiano y hasta en mandarín y turco. Por momentos, parecen una estudiantina divertida que sobrevuela las canciones -a las que agregan mucho «divertimento» escénico y una cuidada puesta visual-; por otros, se muestran como un combo estricto en su realización, con meticulosidad en el armado, súper profesional. E hicieron un repertorio variado sin detenerse especialmente en su último álbum «Splendor in the Grass».

Algo muy diferente fue lo del cuarteto Tryo (tres franceses y un chileno) que repitió su visita por el buen éxito del año pasado. Nacieron como un grupo de reggae más o menos clásico y hoy son una banda que también amplió mucho sus horizontes, hacia el rock, el pop, el estilo de cantautor. Sobre una base acústica de guitarras y de percusión, hacen canciones que hablan del colonialismo francés o de las desigualdades y las injusticias del mundo, siempre con cierto tono jocoso. Y aunque hubo canciones de distintas épocas, ellos sí dedicaron buena parte de su sección a su más reciente disco, «Sous les étoiles» que incluye el tema «El dulce de leche», una fuerte referencia a la dictadura de Pinochet. Ya entrada la madrugada del domingo, Tryo tocó con bastante menos público que sus colegas anteriores; evidentemente, Johansen y los norteamericanos habían sido los elegidos por la mayoría del público que participó de la noche final de este segundo encuentro pre-otoñal.

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